Síguenos

Citlali Jaramillo fortalece a mujeres en Pachuca

Durante muchos tiempo ha dedicado los esfuerzos en el Emprendimiento Social, con proyectos como la captación de agua de lluvia, Capital Semilla y más.
27 enero, 2024
Impulso rosa Pachuca. Foto Chic Magazine
Impulso rosa Pachuca. Foto Chic Magazine

Para conocer la historia de Citlali Jaramillo, hay que comenzar desde que ella era una estudiante. Viniendo de una familia de empresarios, desde joven ya estaba muy acostumbrada y entendía lo que significaba el pagar una renta, los gastos de operación, la nómina de trabajadores, conseguir mayor rentabilidad, etc. 

Empoderamiento de mujeres en Pachuca. Foto Esfera Periodística

A temprana edad comenzó a trabajar, como empleada o en negocios que ella ponía por su cuenta; con gran inquietud y espíritu emprendedor,  nos comparte que durante sus estudios de secundaria se asociaría con una amiga y vendieron perfumes, teniendo un buen resultado en ganancias y en experiencia; otro ejemplo que nos da es durante su Preparatoria, con otra amiga comenzaron a vender Trufas de Chocolate en la época decembrina, fuera de una tienda de la madre de su amiga.

De acuerdo con estas historias no es para nada raro imaginar de qué forma estarían orientados sus estudios profesionales. Estudió la carrera de contaduría pública en el Tec de Monterrey, durante su estudios universitaria continuó trabajando, dando clases en un Gimnasio, que ella rentaba a la dueña que viajó a otro país; las clases que impartía eran de seis a las siete de la mañana, teniéndose que levantar a las cinco y media de la mañana.

No todos sus intentos fueron exitosos, es normal que cuando uno se adentra en el mundo de vender productos, se encuentre con problemas que en muchos casos se convertirán en experiencias para futuros proyectos. Ella nos habla de cómo emprendió afuera de una disco que rápidamente cobró popularidad, por lo que tomó la decisión de comprar un carro de Hot Dogs y comenzar a venderlos enfrente.

Lastimosamente la experiencia no fue la mejor por el tipo de ambiente que había en la disco, y cuando intentó vender el carrito la compradora se lo terminaría robando al ver que aún era muy joven.

Todas estas experiencias que fue recolectando desde joven le servirían de mucho una vez comenzada su vida profesional, pero antes de llegar a esta parte, hay que conocer un poco más acerca de la base de su educación ya que son el pilar fundamental de los proyectos de vida de Citlali, la ética y el ayudar al prójimo.

Esta mentalidad fue heredada por sus padres, su madre es una mujer que como ella misma comparte: “Mi mamá toda la vida fue de quitarse todo de la boca y ayudar a la gente”, mientras que su padre un hombre de una fe muy profunda, siempre insistió en la importancia de ayudar.

Desde muy joven y de la mano de ambos comenzó a vivir experiencias en las que podría ayudar a otras personas, como llevar Sándwiches al Hospital General o dar cobijas a las personas que lo necesitaran. Por lo que este tipo de actos se volvió algo muy natural para ella, siempre buscando el encontrar la forma de ayudar a las personas, consejos cómo: “Hay que ser causa en la vida y no efecto de la misma”, demuestran la importancia de los valores con los que las personas crecen.

Grp>Para conocer la historia de Citlali Jaramillo, hay que comenzar desde que ella era una estudiante. Viniendo de una familia de empresarios, desde joven ya estaba muy acostumbrada y entendía lo que significaba el pagar una renta, los gastos de operación, la nómina de trabajadores, conseguir mayor rentabilidad, etc. 

Empoderamiento de mujeres en Pachuca. Foto Esfera Periodística

A temprana edad comenzó a trabajar, como empleada o en negocios que ella ponía por su cuenta; con gran inquietud y espíritu emprendedor,  nos comparte que durante sus estudios de secundaria se asociaría con una amiga y vendieron perfumes, teniendo un buen resultado en ganancias y en experiencia; otro ejemplo que nos da es durante su Preparatoria, con otra amiga comenzaron a vender Trufas de Chocolate en la época decembrina, fuera de una tienda de la madre de su amiga.

De acuerdo con estas historias no es para nada raro imaginar de qué forma estarían orientados sus estudios profesionales. Estudió la carrera de contaduría pública en el Tec de Monterrey, durante su estudios universitaria continuó trabajando, dando clases en un Gimnasio, que ella rentaba a la dueña que viajó a otro país; las clases que impartía eran de seis a las siete de la mañana, teniéndose que levantar a las cinco y media de la mañana.

No todos sus intentos fueron exitosos, es normal que cuando uno se adentra en el mundo de vender productos, se encuentre con problemas que en muchos casos se convertirán en experiencias para futuros proyectos. Ella nos habla de cómo emprendió afuera de una disco que rápidamente cobró popularidad, por lo que tomó la decisión de comprar un carro de Hot Dogs y comenzar a venderlos enfrente.

Lastimosamente la experiencia no fue la mejor por el tipo de ambiente que había en la disco, y cuando intentó vender el carrito la compradora se lo terminaría robando al ver que aún era muy joven.

Todas estas experiencias que fue recolectando desde joven le servirían de mucho una vez comenzada su vida profesional, pero antes de llegar a esta parte, hay que conocer un poco más acerca de la base de su educación ya que son el pilar fundamental de los proyectos de vida de Citlali, la ética y el ayudar al prójimo.

Esta mentalidad fue heredada por sus padres, su madre es una mujer que como ella misma comparte: “Mi mamá toda la vida fue de quitarse todo de la boca y ayudar a la gente”, mientras que su padre un hombre de una fe muy profunda, siempre insistió en la importancia de ayudar.

Desde muy joven y de la mano de ambos comenzó a vivir experiencias en las que podría ayudar a otras personas, como llevar Sándwiches al Hospital General o dar cobijas a las personas que lo necesitaran. Por lo que este tipo de actos se volvió algo muy natural para ella, siempre buscando el encontrar la forma de ayudar a las personas, consejos cómo: “Hay que ser causa en la vida y no efecto de la misma”, demuestran la importancia de los valores con los que las personas crecen.

Gra>Para conocer la historia de Citlali Jaramillo, hay que comenzar desde que ella era una estudiante. Viniendo de una familia de empresarios, desde joven ya estaba muy acostumbrada y entendía lo que significaba el pagar una renta, los gastos de operación, la nómina de trabajadores, conseguir mayor rentabilidad, etc. 

Empoderamiento de mujeres en Pachuca. Foto Esfera Periodística

A temprana edad comenzó a trabajar, como empleada o en negocios que ella ponía por su cuenta; con gran inquietud y espíritu emprendedor,  nos comparte que durante sus estudios de secundaria se asociaría con una amiga y vendieron perfumes, teniendo un buen resultado en ganancias y en experiencia; otro ejemplo que nos da es durante su Preparatoria, con otra amiga comenzaron a vender Trufas de Chocolate en la época decembrina, fuera de una tienda de la madre de su amiga.

De acuerdo con estas historias no es para nada raro imaginar de qué forma estarían orientados sus estudios profesionales. Estudió la carrera de contaduría pública en el Tec de Monterrey, durante su estudios universitaria continuó trabajando, dando clases en un Gimnasio, que ella rentaba a la dueña que viajó a otro país; las clases que impartía eran de seis a las siete de la mañana, teniéndose que levantar a las cinco y media de la mañana.

No todos sus intentos fueron exitosos, es normal que cuando uno se adentra en el mundo de vender productos, se encuentre con problemas que en muchos casos se convertirán en experiencias para futuros proyectos. Ella nos habla de cómo emprendió afuera de una disco que rápidamente cobró popularidad, por lo que tomó la decisión de comprar un carro de Hot Dogs y comenzar a venderlos enfrente.

Lastimosamente la experiencia no fue la mejor por el tipo de ambiente que había en la disco, y cuando intentó vender el carrito la compradora se lo terminaría robando al ver que aún era muy joven.

Todas estas experiencias que fue recolectando desde joven le servirían de mucho una vez comenzada su vida profesional, pero antes de llegar a esta parte, hay que conocer un poco más acerca de la base de su educación ya que son el pilar fundamental de los proyectos de vida de Citlali, la ética y el ayudar al prójimo.

Esta mentalidad fue heredada por sus padres, su madre es una mujer que como ella misma comparte: “Mi mamá toda la vida fue de quitarse todo de la boca y ayudar a la gente”, mientras que su padre un hombre de una fe muy profunda, siempre insistió en la importancia de ayudar.

Desde muy joven y de la mano de ambos comenzó a vivir experiencias en las que podría ayudar a otras personas, como llevar Sándwiches al Hospital General o dar cobijas a las personas que lo necesitaran. Por lo que este tipo de actos se volvió algo muy natural para ella, siempre buscando el encontrar la forma de ayudar a las personas, consejos cómo: “Hay que ser causa en la vida y no efecto de la misma”, demuestran la importancia de los valores con los que las personas crecen.

GranPara conocer la historia de Citlali Jaramillo, hay que comenzar desde que ella era una estudiante. Viniendo de una familia de empresarios, desde joven ya estaba muy acostumbrada y entendía lo que significaba el pagar una renta, los gastos de operación, la nómina de trabajadores, conseguir mayor rentabilidad, etc. 

Empoderamiento de mujeres en Pachuca. Foto Esfera Periodística

A temprana edad comenzó a trabajar, como empleada o en negocios que ella ponía por su cuenta; con gran inquietud y espíritu emprendedor,  nos comparte que durante sus estudios de secundaria se asociaría con una amiga y vendieron perfumes, teniendo un buen resultado en ganancias y en experiencia; otro ejemplo que nos da es durante su Preparatoria, con otra amiga comenzaron a vender Trufas de Chocolate en la época decembrina, fuera de una tienda de la madre de su amiga.

De acuerdo con estas historias no es para nada raro imaginar de qué forma estarían orientados sus estudios profesionales. Estudió la carrera de contaduría pública en el Tec de Monterrey, durante su estudios universitaria continuó trabajando, dando clases en un Gimnasio, que ella rentaba a la dueña que viajó a otro país; las clases que impartía eran de seis a las siete de la mañana, teniéndose que levantar a las cinco y media de la mañana.

No

Temas de esta nota
Enlaces patrocinados