Niños con discapacidad reciben sillas de ruedas de la organización ROC Wheels en Mazatlán
Los 25 pequeños llegaron con sus familias desde diferentes puntos del estado y hasta de Durango, para recibir una silla que les fue adaptada según sus necesidades, tamaño y discapacidad. Este apoyo mejora su movilidad y diversas funciones de su cuerpo.


¿Quieres resumir esta nota?
El 2026 inició en Mazatlán con la alegría de 25 pequeños con diferentes diagnósticos de discapacidad que recibieron una silla de ruedas pediátrica especialmente adaptada a sus necesidades por parte de los voluntarios de la organización ROC Wheels.
ROC (Reach Out & Care) Wheels es una organización religiosa sin fines de lucro nacida en Montana, Estados Unidos, que tiene alrededor de 20 años otorgando este tipo de apoyos en México, en coordinación con socios locales, en el caso de Mazatlán con ayuda de Padres y Compadres IAP.
Juan Carlos Olivera Morales, representante de la organización en México, explicó que estas sillas, adaptadas por los voluntarios a lo largo de varios días de trabajo en el puerto ayudan a los pequeños no solo en su movilidad, sino que también mejoran otras funciones de su cuerpo. 
“No es una silla muy común porque viene a suplir ciertas necesidades especiales para niños con parálisis cerebral, microcefalia, microcefalia diferentes tipos de diagnósticos, son niños que no tienen la movilidad que se requiere, estas sillas están diseñadas para eso, para ayudarles en el sistema circulatorio, respiratorio, hasta digestivo”, explicó.
Al ser multi posicionales, las sillas ayudan en la estimulación que los niños no tienen al no estar en movimiento, al estar cambiando de posición esto les ayuda a mejorar sus funciones.
Uniendo fuerzas por la inclusión, el apoyo de Padres y Compadres IAP
A través de una convocatoria abierta al público, Padres y Compadres IAP se encarga cada año de recibir las solicitudes y seleccionar a los pacientes que serán beneficiados, creando una ficha técnica que comparte con ROC Wheels para que ellos se encarguen de la fabricación, traslado y ajuste de las sillas en el puerto.
“Padres y Compadres hace la labor más fuerte que es encontrar a los pacientes, ellos nos proveen de una ficha técnica con las especificaciones, una foto del paciente, el tipo de discapacidad, etc. Nosotros venimos con las sillas y las ajustamos dependiendo la necesidad que tenga cada niño o niña porque sí cambia no solo por el tamaño sino dependiendo del tipo de discapacidad”, explica Juan Carlos.
Hace seis años ROC Wheels tuvo el primer contacto con Padres y Compadres a través de autoridades de la Unidad Básica de Rehabilitación de Guasave, donde la organización entregó apoyos durante varios años.
A partir de entonces Padres y Compadres se convirtió en una base de trabajo en Mazatlán, desde donde se realiza toda la logística para entregar sillas de ruedas pediátricas gratuitamente a niños cuyas familias vienen de diversos puntos de Sinaloa y otros estados de la República. 
“Pensamos que iba a ser una sola ocasión y para nosotros fue como llegar a encontrar una base, para nosotros conectarnos con ellos fue tener un hogar, una base de trabajo con todas las facilidades que necesitamos”, dice Juan Carlos agradecido.
En esta ocasión los pequeños que recibieron su silla de ruedas pediátrica llegaron de diferentes colonias de Mazatlán, pero también de Culiacán, Escuinapa, Concordia y hasta de Durango.
Mientras los voluntarios adaptan las sillas de ruedas, también se brinda capacitación a fisioterapeutas locales sobre cómo adaptar las sillas y así darle seguimiento y apoyo a cada caso conforme los pacientes crecen.
Compromiso y solidaridad: buscando opciones para transformar vidas en la comunidad
Desde hace un tiempo las sillas de ruedas pediátricas que entrega ROC Wheels en Mazatlán y otras partes del país se fabrican en China.
Juan Carlos Olivera explicó que el diseño original se hizo en Montana, por muchos años se fabricaron en ese lugar y de hecho se tenía un programa donde en las prisiones fabricaban algunas piezas, pero llegó un momento en que el costo se elevaba demasiado. 
“Entonces hicimos un contrato comercial con una empresa en China y las fabricamos allá por el costo, pero enfrentamos otro reto que es la entrega, la importación. El material no está comprometido, es material de muy buena calidad”, asegura.
ROC Wheels permitió a la empresa fabricante el acceso al plano original del diseño de la silla de ruedas para que ellos pudieran comercializar con su propia marca siempre y cuando dieran prioridad a las sillas ROC Wheels para sus misiones de ayuda.
“Cada vez que se van fabricar sillas para ROC Wheels tenemos alguien supervisando en China la manufactura de las mismas para que salgan con la misma calidad que deben salir”, explica.
Así, Mazatlán a través de la Institución de Asistencia Privada de Padres y Compadres es parte del engranaje que permite a la organización religiosa ROC Wheels cumplir con el objetivo de transformar la vida de pequeños con discapacidad.
El inicio del 2026 en Mazatlán ha traído consigo un rayo de esperanza para 25 niños con discapacidad y sus familias gracias a la labor incansable de ROC Wheels, Koenes Ministry y Padres y Compadres IAP.
Este gesto no solo mejora su movilidad, sino que también impacta positivamente en su salud integral, fomentando su desarrollo físico y emocional. 
La colaboración entre estas organizaciones demuestra que, a través del trabajo en equipo y la solidaridad, se pueden transformar vidas y brindar oportunidades a quienes más lo necesitan.
Con cada silla entregada, se renueva la esperanza y se construye un futuro más inclusivo para todos.









