Un punto de encuentro para actividades que fomentan la convivencia. Desde su creación hace más de 30 años, este terreno ejidal no solo ha fomentado la práctica del fútbol, sino que ha servido como un punto de encuentro para los vecinos
Por: Eunice Arredondo
El campo de futbol de Urías, ubicado por la calle Tráfico, es un espacio de deporte y convivencia que une a la comunidad en torno a diversas actividades.
Además de la práctica del futbol, para lo que fue creado este espacio que tiene su origen hace más de 30 años, según relatan los vecinos de la colonia, este sitio es utilizado como punto de encuentro por los habitantes de la zona.
Al ser terreno ejidal, donado como parcela educativa a la comunidad escolar de la Primaria 20 de Noviembre de Urías, este terreno también tiene vocación para actividades e investigaciones en el ámbito educacional.
De este espacio, administrado por la propia institución educativa y el Comisariado Ejidal, se obtiene un beneficio para la escuela al rentarse para actividades deportivas.
Educación y Deporte: un espacio multifuncional para la comunidad
Los entrenamientos y torneos de futbol son comunes en este espacio, sin embargo, el campo es también utilizado para otras convocatorias de las autoridades para el desarrollo integral de la comunidad.
Pláticas sobre seguridad, rodadas en bicicleta organizadas por el Instituto Municipal del Deporte de Mazatlán, o reuniones de las Mujeres Tejedoras de la Patria son solo algunas de las actividades que tienen lugar en estos campos.
Durante fechas especiales a un costado del campo de futbol de Urías se puede ver instalado un circo, que permanece durante semanas en el sector para el esparcimiento de los habitantes de la colonia y sus alrededores.
El campo de fútbol de Urías, más que un simple espacio deportivo, se ha consolidado como un verdadero corazón comunitario.
Desde su creación hace más de 30 años, este terreno ejidal no solo ha fomentado la práctica del fútbol, sino que ha servido como un punto de encuentro para los vecinos, fortaleciendo la convivencia y el tejido social.
Este campo se transforma en un espacio multifuncional que impulsa la educación y el desarrollo integral de la comunidad.
Este espacio es un claro ejemplo de cómo el deporte y la educación pueden entrelazarse para construir un futuro más prometedor para todos.