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Roy Navarrete, un navolatense de gran corazón y etiqueta de servicio

A pesar de los procesos de la vida, ha demostrado ser un hombre resiliente.

8 junio, 2023

Aurelio Roy Navarrete Cuevas, es un navolatense ejemplar. Hombre de trabajo. Desde niño aprendió lo que es tener una vida llena de desafíos. Los desafíos familiares lo convirtieron en persona servicial, como etiqueta de vida.

A la tierna edad de tres años perdió a su madre. Su padre, Reynaldo Navarrete también tuvo su vida en riesgo. Sin embargo, el amor de padre y la tenacidad, de quien no se deja vencer por las limitaciones físicas, forjaron el carácter de Roy y de sus 9 hermanos a quienes educó como personas de bien. Enseñarles a trabajar fue un paso importante de su método.

Su mamá Rosario Cuevas perdió la vida cuando Roy solo tenía tres años de edad,  pero antes era reconocida por todos en Navolato debido a las exquisitas donas que hacía para vender. Así apoyaba a su esposo con la manutención de los hijos. Después de su partida, con ese oficio la familia, pudo salir adelante.

La responsabilidad les viene en la sangre. Roy recuerda que, desde pequeño salía a trabajar. “Vendía chicles, pintaba calzado, daba bola, vendía flores y veladoras. Pero lo que le distinguía era la venta de las donas, que eran el oficio de la familia”, dice con una voz cargada de satisfacción.

Así, desde niño, aprendió lo que es ganarse la vida. Su primera bicicleta, la armó cuando tenía siete años de edad. A base de su trabajo iba comprando una a una todas las piezas. Y fue su padre, quien le enseñó a armar aquella vieja bicicleta.

Esa fue una motivación para entender que podría lograr todo lo que se propusiera. Y así fue. Roy tuvo la oportunidad de estudiar una licenciatura en administración, dos maestrías en desarrollo empresarial y administración.

No solo eso, también estudió cuatro carreras técnicas en informática, gestión integral de riesgos, urgencias médicas, además es técnico agropecuario y un doctorado en Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil.

Lee también: Exitoso en las salas de belleza Sergio Navarrete no olvida el campo

Hoy, a sus 48 años de edad, es director de Protección Civil Estatal. Ese cargo, no le ha “movido el piso”, por el contrario, lo mantiene más humilde al saber que fue llamado para servir a la sociedad sinaloense.

Ese deseo de servir surgió de muchos años atrás, cuando demostró amor cívico y de mano del entrañable maestro Lomelí, incursionó en el mundo de las bandas de guerra.

“A partir de los 8 años, entré a una Banda de Guerra. Me instruyó el Maestro Lomelí, un Marino. Era director de la primaria Simón Bolivar e instructor. A los 11 años, ya sabía tocar corneta, caja, clar&iacup style="text-align: justify;">Aurelio Roy Navarrete Cuevas, es un navolatense ejemplar. Hombre de trabajo. Desde niño aprendió lo que es tener una vida llena de desafíos. Los desafíos familiares lo convirtieron en persona servicial, como etiqueta de vida.

A la tierna edad de tres años perdió a su madre. Su padre, Reynaldo Navarrete también tuvo su vida en riesgo. Sin embargo, el amor de padre y la tenacidad, de quien no se deja vencer por las limitaciones físicas, forjaron el carácter de Roy y de sus 9 hermanos a quienes educó como personas de bien. Enseñarles a trabajar fue un paso importante de su método.

Su mamá Rosario Cuevas perdió la vida cuando Roy solo tenía tres años de edad,  pero antes era reconocida por todos en Navolato debido a las exquisitas donas que hacía para vender. Así apoyaba a su esposo con la manutención de los hijos. Después de su partida, con ese oficio la familia, pudo salir adelante.

La responsabilidad les viene en la sangre. Roy recuerda que, desde pequeño salía a trabajar. “Vendía chicles, pintaba calzado, daba bola, vendía flores y veladoras. Pero lo que le distinguía era la venta de las donas, que eran el oficio de la familia”, dice con una voz cargada de satisfacción.

Así, desde niño, aprendió lo que es ganarse la vida. Su primera bicicleta, la armó cuando tenía siete años de edad. A base de su trabajo iba comprando una a una todas las piezas. Y fue su padre, quien le enseñó a armar aquella vieja bicicleta.

Esa fue una motivación para entender que podría lograr todo lo que se propusiera. Y así fue. Roy tuvo la oportunidad de estudiar una licenciatura en administración, dos maestrías en desarrollo empresarial y administración.

No solo eso, también estudió cuatro carreras técnicas en informática, gestión integral de riesgos, urgencias médicas, además es técnico agropecuario y un doctorado en Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil.

Lee también: Exitoso en las salas de belleza Sergio Navarrete no olvida el campo

Hoy, a sus 48 años de edad, es director de Protección Civil Estatal. Ese cargo, no le ha “movido el piso”, por el contrario, lo mantiene más humilde al saber que fue llamado para servir a la sociedad sinaloense.

Ese deseo de servir surgió de muchos años atrás, cuando demostró amor cívico y de mano del entrañable maestro Lomelí, incursionó en el mundo de las bandas de guerra.

“A partir de los 8 años, entré a una Banda de Guerra. Me instruyó el Maestro Lomelí, un Marino. Era director de la primaria Simón Bolivar e instructor. A los 11 años, ya sabía tocar corneta, caja, clar&iacut style="text-align: justify;">Aurelio Roy Navarrete Cuevas, es un navolatense ejemplar. Hombre d

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