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Con emotividad se consuma la gran boda de elefantes Big Boy y Bireki en Culiacán

Alrededor de un centenar de representantes de medios de comunicación presenciaron la boda del año en el santuario Ostok al norte de Culiacán.
19 julio, 2023
La gran boda de elefantes Big Boy y Bireki en Culiacán
La gran boda de elefantes Big Boy y Bireki en Culiacán

Culiacán, Sinaloa.- Rodeado de una espectacular cobertura de medios de comunicación, se celebró con gran emotividad la boda de los elefantes Big Boy y Bireki, una pareja de elefantes asiáticos que fueron rescatados por separado de la vida en los circos y hoy, teniendo como testigos a representantes de zoológicos y organismos de protección animal, tendrán su romántico hogar en una llanura del Santuario Ostok al norte de la ciudad de Culiacán.

Los organizadores prepararon el templete con letras alusivas a los contrayentes, tras una barrera mediada por una profunda zanja, donde pusieron a disposición los anillos y las arras, unos aros de pastelillos preparados para los enamorados. En medio de una gran expectación se explicó que primero se liberaría Big Boy de su área de dormitorio, y luego se liberaría a Bireki, recién llegada al Santuario, tras pasar una cuarentena en el zoológico de Culiacán.

Y la ceremonia empezó con la música de una marcha nupcial puesta en el altavoz. Recién le abrieron las puertas y Big Boy, empezó a caminar rumbo al altar, como un acto programado, lo hizo lentamente balanceándose al ritmo de la música, cumpliendo un protocolo que nunca estuvo en su preparación. Fue a donde estaban los organizadores en el templete y comió de las rosquillas preparadas.

Gran emotividad en el encuentro de elefantes en su nueva casa en Culiacán
Gran emotividad en el encuentro de elefantes en su nueva casa en Culiacán. Foto: Lino Ceballos

Luego se anunció la liberación de Bireki, la pareja que le encontraron al famoso elefante de Culiacán. Ella no entendía el propósito, pero dio pasos acelerados para liberarse de su cautividad. Tan pronto como pudo ver la presencia de Big Boy en el área del altar, dio unos saltitos retozando para ir a ese encuentro amistoso.

La emoción de los asistentes tuvo su climax cuando Bireki con paso acelerado hacia el encuentro empezó a barritar con un sonido como de trompeta, que sólo daba muestras de alegría y de aceptación por la nueva compañía. Corrió al encuentro, pegó su cuerpo al de su pareja, olió su cola y empezó el cortejo, con ese afecto que sólo se da entre los que han vivido solos bajo la opresión de las cadenas y se encuentran de pronto en una llanura con aires de libertad.

Una pareja por siempre lejos de los circos
Una pareja por siempre lejos de los circos. Foto: Lino Ceballos

Fueron más de 100 representantes de medios acreditados a dar cuenta de esta historia de amor entre dos elefantes asiáticos, que en historias separadas dejaron las cadenas de los espectáculos de circo para vivir juntos en una llanura acondicionada a perpetuidad, donde se espera la reproducción de la especie con propósito de conservación.

El rep>Culiacán, Sinaloa.- Rodeado de una espectacular cobertura de medios de comunicación, se celebró con gran emotividad la boda de los elefantes Big Boy y Bireki, una pareja de elefantes asiáticos que fueron rescatados por separado de la vida en los circos y hoy, teniendo como testigos a representantes de zoológicos y organismos de protección animal, tendrán su romántico hogar en una llanura del Santuario Ostok al norte de la ciudad de Culiacán.

Los organizadores prepararon el templete con letras alusivas a los contrayentes, tras una barrera mediada por una profunda zanja, donde pusieron a disposición los anillos y las arras, unos aros de pastelillos preparados para los enamorados. En medio de una gran expectación se explicó que primero se liberaría Big Boy de su área de dormitorio, y luego se liberaría a Bireki, recién llegada al Santuario, tras pasar una cuarentena en el zoológico de Culiacán.

Y la ceremonia empezó con la música de una marcha nupcial puesta en el altavoz. Recién le abrieron las puertas y Big Boy, empezó a caminar rumbo al altar, como un acto programado, lo hizo lentamente balanceándose al ritmo de la música, cumpliendo un protocolo que nunca estuvo en su preparación. Fue a donde estaban los organizadores en el templete y comió de las rosquillas preparadas.

Gran emotividad en el encuentro de elefantes en su nueva casa en Culiacán
Gran emotividad en el encuentro de elefantes en su nueva casa en Culiacán. Foto: Lino Ceballos

Luego se anunció la liberación de Bireki, la pareja que le encontraron al famoso elefante de Culiacán. Ella no entendía el propósito, pero dio pasos acelerados para liberarse de su cautividad. Tan pronto como pudo ver la presencia de Big Boy en el área del altar, dio unos saltitos retozando para ir a ese encuentro amistoso.

La emoción de los asistentes tuvo su climax cuando Bireki con paso acelerado hacia el encuentro empezó a barritar con un sonido como de trompeta, que sólo daba muestras de alegría y de aceptación por la nueva compañía. Corrió al encuentro, pegó su cuerpo al de su pareja, olió su cola y empezó el cortejo, con ese afecto que sólo se da entre los que han vivido solos bajo la opresión de las cadenas y se encuentran de pronto en una llanura con aires de libertad.

Una pareja por siempre lejos de los circos
Una pareja por siempre lejos de los circos. Foto: Lino Ceballos

Fueron más de 100 representantes de medios acreditados a dar cuenta de esta historia de amor entre dos elefantes asiáticos, que en historias separadas dejaron las cadenas de los espectáculos de circo para vivir juntos en una llanura acondicionada a perpetuidad, donde se espera la reproducción de la especie con propósito de conservación.

El res>Culiacán, Sinaloa.- Rodeado de una espectacular cobertura de medios de comunicación, se celebró con gran emotividad la boda de los elefantes Big Boy y Bireki, una pareja de elefantes asiáticos que fueron rescatados por separado de la vida en los circos y hoy, teniendo como testigos a representantes de zoológicos y organismos de protección animal, tendrán su romántico hogar en una llanura del Santuario Ostok al norte de la ciudad de Culiacán.

Los organizadores prepararon el templete con letras alusivas a los contrayentes, tras una barrera mediada por una profunda zanja, donde pusieron a disposición los anillos y las arras, unos aros de pastelillos preparados para los enamorados. En medio de una gran expectación se explicó que primero se liberaría Big Boy de su área de dormitorio, y luego se liberaría a Bireki, recién llegada al Santuario, tras pasar una cuarentena en el zoológico de Culiacán.

Y la ceremonia empezó con la música de una marcha nupcial puesta en el altavoz. Recién le abrieron las puertas y Big Boy, empezó a caminar rumbo al altar, como un acto programado, lo hizo lentamente balanceándose al ritmo de la música, cumpliendo un protocolo que nunca estuvo en su preparación. Fue a donde estaban los organizadores en el templete y comió de las rosquillas preparadas.

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