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Buen Viaje, Año 2020

Que estos días permitan preparar la ruta del 2021 con nuevas metas y mejores deseos.

30 diciembre, 2020
Buen Viaje, Año 2020

Los viajes ilustran definitivamente y cada experiencia que se vive es el goce total de todos los sentidos, es el contacto con nosotros mismos y lo que nos rodea, es la oportunidad de vivir. Así es como se puede describir este 2020 que concluye.

Los momentos registrados en mi mente hablan de fiestas familiares, copas con bebida espumosa que permite sentir en cada efervescencia uno a uno los 365 días transcurridos, las doce uvas simbolizan deseos para el año que llega cargado de nuevas metas que superar. Definitivamente el festejo de fin de año se celebra con regocijo y las diferentes opciones pueden hacer de la despedida de este año y el comienzo del 2021, un momento inolvidable.

Pero más allá de las maneras de celebrar, cada cultura tiene sus tradiciones y creencias populares que pueden ser implementadas. Algunos utilizan ropa interior amarilla porque atrae la prosperidad, también la lencería roja para encontrar el amor ideal, otros creen que si la usan al revés, recibirán muchos regalos y para los amantes de los viajes, como yo, no olviden sacar las maletas a la puerta de la casa para que el año nuevo le augure más, finalizando con las campanadas de medianoche comiendo doce uvas una a una para empezar el año con buena suerte.

Para muchos es época de reencuentros, para otros es el momento de las reflexiones, pero siempre un momento para festejar el final y el comienzo de una esperanza que nunca se acaba, porque siempre vuelve a comenzar. Pero como cualquier festejo tiene su historia, hace 4.000 años por ejemplo, los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebrarse, e instauraron un ciclo festivo que dejaría corta a la celebración de año nuevo de nuestra época: eran 11 días, que comenzaban cuando la primavera describía sus primeros trazos entre los jardines colgantes de Babilonia.

Los egipcios también recibían con algarabía las señales que preludiaban el nuevo año, su rostro se tornaba festivo cuando llegaba el ansiado momento en que el río Nilo empezaba a crecer y el caudal se hacía propicio para la siembra. En Alemania, los rituales también tienen forma de metal, desafían al destino mediante la "ceremonia" del bleiglessen, este ritual consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. El plomo se pasa por una soldadora, se funde y las plateadas gotas se vierten en un vaso cuando el alba empieza a despuntar. El plomo líquido se vuelve sólido nuevamente, y alcanza formas de lo más raras, que con una buena dosis de imaginación pueden predecir lo que depara el mañana.

Los escoceses también tienen sus rituales para celebrar, su afición preferida es el Hogmanay, se busca un barril de madera, se le prende fuego y se pone a rodar por las calles. Se dice es para permitir el paso del nuevo año y después de la medianoche esperan ansiosos a la primera persona que ingrese al hogar, ¿para qué?, pues resulta que los rasgos del individuo determinan el curso de los días futuros.

En Rumania, algunas costumbres son especiales, por ejemplo para las muchachas que aún no se han casado suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la flama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo, para las que prefieren no salir de casa, pueden coger una rama de albahaca y colocarla bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.

En la actualidad el festejo de fin de año es uno de los motivos principales para que la familia y amigos se reúnan y puedan disfrutar de una noche llena de anécdotas e historias compartidas que, entre brindis y bailes, se transforma en una puerta abierta a un futuro lleno de esperanzas y buenos deseos para todos. Despedir el 2020 es una tarea que regocija sin duda a la familia, dar la bienvenida al nuevo año es un compromiso y responsabilidad para todos.

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Agradezca, agradezca cada instante vivido esta noche de fin de año, vivir, tener salud y tener con quien brindar ya es un gran logro del 2020.

Recuerde que el sentido que más se disfruta durante la degustación del vino del brindis de año nuevo es el sonido de dos copas.

Un abrazo para usted. Que estos días permitan preparar la ruta del 2021 con nuevas metas y mejores deseos.

Afectuosamente, Karla Lozano.

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