35 años de calidez y confianza: Jorge Sánchez Rubio, el corazón y pilar de Laboratorio del Noroeste en Culiacán

Más de tres décadas de pasión, ética y cercanía han convertido al químico Jorge Sánchez Rubio, en un referente de calidez y confianza en la salud. Laboratorio del Noroeste no solo entrega resultados precisos, sino que acompaña vidas y generaciones en Culiacán

Por: Juan Madrigal

Culiacán, Sinaloa. - En la avenida Revolución, en el corazón de la colonia Emiliano Zapata, hay un laboratorio clínico que no solo procesa muestras: escucha historias, acompaña generaciones y sostiene una promesa sencilla pero trascendental: calidez y confianza.

35 años de calidez y confianza: ‘el Químico de la Revolución’ ha convertido Laboratorios del Noroeste en un símbolo de servicio cercano y humano. Foto: Lino Ceballos

Desde hace 35 años, Jorge Sánchez ‘el Químico de la Revolución’ realiza cada análisis con calidez y confianza

Detrás de esa constancia está Jorge Sánchez Rubio, un hombre que se caracteriza por su calidez humana y fundador de Laboratorios del Noroeste, a quien la comunidad conoce con afecto como “el Químico de la Revolución” o “el Químico de la Zapata”.

“Desde hace 35 años, en Laboratorio del Noroeste nos comprometemos a brindar resultados precisos y confiables en cada análisis”, expresó con honor Jorge. Esa frase resume una vida profesional guiada por la ética, el servicio y una vocación genuina por el bienestar de las personas.

Origen con propósito social

Laboratorio del Noroeste nació en 1990, impulsado por la vocación de Jorge, egresado de la Licenciatura en Químico Farmacéutico Biólogo (QFB) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Con el respaldo incondicional de su esposa, Alba Leticia Elizalde Valles, eligió fundar el laboratorio en la colonia Emiliano Zapata por una razón clara: acercar la salud a quien más la necesita.

“Pude haber rentado en el centro, pero mi idea fue ayudar a la gente con estudios a precios accesibles”, recordó. Y así ha sido. Durante décadas, el laboratorio ha mantenido precios justos sin sacrificar calidad, convirtiéndose en un referente de cercanía y dignidad en la atención.

Crecer junto a la comunidad

Cuando Jorge llegó a la colonia Zapata, la avenida Revolución era de terracería. Actualmente, el barrio ha crecido, y el laboratorio también. Pero el espíritu es el mismo.

“Aquí me conocen como El Químico. Hay gente que me espera para que yo mismo les tome la muestra. Esa confianza es muy motivante”, compartió con un semblante que irradiaba de satisfacción.

Esa cercanía se refleja en acciones concretas y con corazón: servicio a domicilio y participación en ferias de salud, donde ofrecen estudios gratuitos de glucosa, colesterol y triglicéridos a adultos mayores y comunidades vulnerables.

“El agradecimiento de la gente te marca. Como me porto, se portan”, expresó Sánchez Rubio con la sencillez que siempre lo acompaña.

Jorge Sánchez Rubio y sus hijos Jorge Armando y Eduardo Alonso, legado familiar en Laboratorio del Noroeste. Foto: Cortesía/TBN

Calidad con ética y tecnología

Laboratorio del Noroeste se distingue por la calidad de su personal, procesos y servicio, respaldados por protocolos estrictos, equipos automatizados, controles de calidad internos y externos, y un compromiso ético con la confidencialidad, la precisión, la honestidad y el trabajo en equipo.

Desde los inicios, con un pequeño cuarto, un microscopio y un espectrofotómetro, hasta la automatización actual, la evolución ha sido constante. “La educación no termina al salir de la escuela; hay que capacitarse siempre”, subrayó Jorge.

Un legado familiar

Laboratorio del Noroeste también es una historia de familia. Martín, hermano de Jorge, ha estado presente desde los inicios del proyecto. Hoy, sus tres hijos representan el relevo generacional, una de las grandes fortalezas de la reconocida empresa: Jorge Armando y Eduardo Alonso, quienes siguieron la misma carrera de su padre, y Brianda Itzel, quien concluyó la licenciatura en Enfermería.

“Mis hijos aquí (Laboratorio del Noroeste) se han formado como profesionales y como seres humanos”, afirmó con orgullo. El proyecto es legado y futuro.

Resiliencia en tiempos difíciles

 Incluso en contextos complejos, como la pandemia, Laboratorio del Noroeste mantuvo su enfoque social. “No aprovechamos para cobrar caro; ayudamos con precios accesibles”, manifestó el admirable empresario. Esa decisión fortaleció la confianza de la comunidad y permitió invertir en nueva tecnología para estudios especiales.

Un laboratorio noble, una misión que continúa

Para Jorge, la motivación es clara: “Me apasiona lo que hago”. Jubilado del Seguro Social desde hace 15 años, aseguró que seguirá al frente “hasta que Dios quiera”. Su consejo para quienes desean emprender en el sector salud es directo: sin miedo y con ganas. “Es un sector noble; siempre va a haber quien necesite atención”.

Actualmente, Laboratorio del Noroeste cuenta con su matriz en la colonia Emiliano Zapata y sucursales en:

  • Villa Bonita
  • Guadalupe Victoria
  • 7 Gotas
  • Centro
  • Campo El Diez
  • Costa Rica
  • Villa Juárez

Además, brinda servicios a empresas de todos los giros, con paquetes diseñados a la medida.

Laboratorio del Noroeste se distingue por ofrecer resultados precisos y confiables, generando confianza en cada análisis y atención. Para más información, puedes contactar al 667 474 5715.

La matriz de Laboratorio del Noroeste renueva su fachada; su servicio cálido y confiable permanece desde hace 35 años. Foto: Cortesía/TBN.

Calidez y confianza, en dos palabras

Cuando se le pide definir su obra en dos palabras, Jorge no duda: calidez y confianza. Quizá por eso, 35 años después, su laboratorio no solo entrega resultados: acompaña vidas.

Jorge Sánchez Rubio, “el Químico de la Revolución”, te espera con la misma vocación de servicio de hace 35 años. Visitar Laboratorio del Noroeste es confiar en resultados precisos, atención cálida y precios accesibles, como ha sido desde el primer día.

Porque en la colonia Emiliano Zapata y sus otras siete sucursales, la salud no es solo un negocio: tiene nombre, tiene historia y tiene rostro.