En Culiacán, los perros no llegaron solos a la calle, se necesita dueños responsables

Los recientes casos de maltrato y abandono de perros en colonias como Alturas del Sur invitan a reflexionar sobre la responsabilidad que implica adoptar una mascota. Cuidarlas también es cuidar la seguridad y la convivencia de toda la comunidad.

Por: Jacqueline Sánchez Osuna

En los últimos días, Alturas del Sur ha sido escenario de dos hechos que dejaron una profunda reflexión entre los vecinos.

Primero, un perro en situación de calle fue atacado con un arma blanca después de presuntamente molestar a una residente. Días después, otra escena volvió a conmover a la comunidad: una perrita fue abandonada junto con sus dos cachorros a su suerte.

Aunque son situaciones distintas, ambas tienen un mismo origen: la falta de responsabilidad hacia los animales de compañía.

Ningún perro nace siendo "callejero". La gran mayoría alguna vez tuvo un hogar, una familia o alguien que decidió tenerlo como mascota. Sin embargo, cuando crecen, enferman, dejan de ser cachorros o simplemente representan una responsabilidad, algunos terminan siendo abandonados.

El problema no solo afecta a los animales.

En Alturas del Sur es común encontrar grupos de perros deambulando por las calles. Algunos buscan alimento entre la basura; otros, por miedo o instinto, pueden reaccionar de forma agresiva, representando un riesgo para niñas, niños, adultos mayores y personas que diariamente caminan por la colonia.

¿Qué acciones se están tomando ante el maltrato animal?

La solución no está en el maltrato ni en el abandono.

Está en asumir que una mascota es una responsabilidad que dura toda su vida. Significa alimentarla, brindarle atención veterinaria, esterilizarla cuando sea posible, mantenerla dentro de casa o bajo supervisión y nunca dejarla a su suerte.

Cada perro abandonado representa una historia de alguien que decidió no hacerse cargo.

Alturas del Sur ha demostrado ser una comunidad solidaria que se une para apoyar a sus vecinos. Ese mismo espíritu también puede reflejarse en el cuidado responsable de los animales.

Impacto en la comunidad por el abandono de mascotas

Porque una colonia con menos perros abandonados no solo significa menos sufrimiento para ellos; también representa calles más seguras, una mejor convivencia y un ejemplo de empatía para las nuevas generaciones.

Ser dueño de una mascota no termina cuando deja de ser un cachorro.

Ahí es donde realmente comienza el compromiso.