La prevención del delito se fortalece con la Justicia Cívica
La Justicia Cívica busca transformar la gestión del orden público.


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La prevención efectiva del delito no empieza cuando ya sucedió una tragedia, sino en la gestión diaria del orden público.
La Teoría de las Ventanas Rotas establece que el desorden visible y las incivilidades toleradas (como beber en vía pública, grafiti, riñas, basura acumulada o ruido excesivo) crean un ambiente de impunidad que invita a cometer delitos más graves.

La Justicia Cívica es la herramienta institucional para intervenir en esta etapa temprana y detener la escalada de violencia.
De la sanción económica a la reinserción y restauración
El modelo tradicional de "barandilla" es meramente punitivo y recaudatorio; se enfoca en arrestar al infractor y cobrarle una multa. Si no paga, se le encierra unas horas y sale igual o peor. El modelo de Justicia Cívica propone un cambio de paradigma hacia las Audiencias Públicas:
- Transparencia y Oralidad: Las detenciones por faltas administrativas no se resuelven en lo oscuro de una celda, sino en audiencias orales y públicas frente a un Juez Cívico independiente de la policía.
- Derecho de Audiencia: El infractor tiene la oportunidad de ser escuchado y explicar su conducta, lo que dignifica el proceso y legitima la autoridad del juez.
- Soluciones Alternativas (Trabajo Comunitario): Se prioriza el Trabajo en Favor de la Comunidad o la canalización a medidas terapéuticas (cursos de manejo de ira, desintoxicación, AA) sobre la multa económica.
El objetivo es modificar la conducta del ciudadano y reparar el daño al entorno, no solo obtener ingresos para el municipio. Un infractor que limpia un parque valora más su comunidad que uno que solo paga 500 pesos.

Mediación de conflictos vecinales
Gran parte de las llamadas de emergencia al 911 no son por delitos de alto impacto, sino por conflictos vecinales que se salen de control.
Capacitar a los policías en técnicas de mediación y resolución de conflictos permite desactivar estas disputas en el lugar de los hechos (problemas de ruido, espacios de estacionamiento, tenencia de mascotas).

Al resolver los conflictos de raíz mediante el diálogo y acuerdos firmados, se evita que el enojo escale a violencia física, lesiones o incluso homicidios entre vecinos.
Así mismo, cada persona tiene la posibilidad de contribuir a la paz, a través del diálogo, la empatía y el respeto hacia la sociedad y hacia nuestro entorno.









