La danza folclórica uniendo corazones y fortaleciendo a la comunidad de Urías en Mazatlán
En la plazuela de la colonia Urías niños y adultos aprendieron bailes muy mexicanos que enaltecen la identidad cultural y las tradiciones de nuestro país


Niños y adultos de la colonia Urías conectan con sus raíces y la historia de su comunidad a través de los bailes regionales.
Durante el verano, la maestra de artes María Guadalupe González, ha dedicado las tardes a dar clases de danza folclórica en las que además de enseñar los pasos básicos de esta expresión artística, ayuda a que los integrantes de la comunidad se reúnan para disfrutar del baile.
“Veinte alumnos tomaron el curso de verano de danza regional mexicana, aprendieron los pasos básicos del baile folclórico como el zapateado y el balseado, la idea es que expresen con su cuerpo y que disfruten el baile” dice la maestra mientras sus alumnos se preparan para iniciar la clase.
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La pandemia los hizo parar, pero los alumnos pidieron retomar la actividad
La maestra Lupita, como la llaman de cariño los pequeños y las madres de familia, da clases de artes en las primarias Nicolás Bravo y Ricardo Flores Magón de la colonia Urías, ahí inició la idea de dar clases vespertinas en la plazuela de la comunidad, tres años antes de la pandemia que los obligó a parar.
Después de varios intentos por regresar a la actividad este año el curso de verano fue una opción para que los niños se despejaran y se olvidaran un rato de los dispositivos electrónicos como teléfonos y tabletas, las mamás disfrutaron de ver bailar a sus hijos y se integraron a las clases.
“En la pandemia paramos porque no podíamos reunirnos, hace año y medio regresé (a dar clases) pero el invierno fue muy frío y empezamos a enfermarnos, ahora se presentó la oportunidad de hacer el curso de verano y aquí están todos bailando y disfrutado hacer lo que les gusta”, expresa con emoción la maestra Lupita.
Los alumnos del curso van de los 5 a los 50 años, niños y niñas, jóvenes y adultos, llegaron cada tarde entusiasmados a bailar llevando sus taconeros, hicieron el esfuerzo de comprarlos porque están convencidos de continuar con las clases, ahora sí, de manera permanente.
“La intención es regresar a las clases dos veces por semana, una vez que entren a la escuela pasando unos quince días para que se adapten, se acomoden con sus vueltas y sus gastos que tienen ya reanudamos clases si Dios quiere”, asegura la profesora.
La presentación
Para el fin de cursos la maestra Lupita preparó algo especial, un festival en el que los alumnos pudieran mostrar todo lo aprendido a su comunidad.
Los alumnos presentaron bailes regionales de los estados de Chiapas, Veracruz, Jalisco, Sinaloa, Yucatán y Quintana Roo. El vestuario y la organización no fueron problema, entre los alumnos y la profesora se las ingeniaron para hacer un evento vistoso.
“Como no tenemos vestuario se nos complicaba esa parte para el festival, pero para diferenciar qué estado estamos bailando pedimos vestuario prestado y lo complementamos con lo que cada familia tiene”, revela la maestra.
El evento realizado en la plazuela de Urías, espacio que le prestan a la maestra por parte del Comisariado Ejidal, estuvo lleno de música, baile e invitados especiales, como los integrantes del Club del Abuelo.
Las familias de Urías disfrutaron en grande de la presentación, que además de dar muestra de los alegres bailes, fue un ejemplo de colaboración, compañerismo, amistad y confianza entre los alumnos de la maestra Lupita.
Sin duda, la danza folclórica, el empeño de la profesora y el entusiasmo de los alumnos han logrado que en Urías florezca el amor por la cultura, el respeto y la disciplina, factores unificadores para la comunidad.
La danza no sólo es cultura, alegra los corazones y une a la comunidad.