Tus Buenas Noticias impulsa mural que honra a periodistas asesinados y defiende la libertad de expresión en Sinaloa
La obra, creada por el artista Dr. Face e impulsada por Tus Buenas Noticias, Vamos Pintando y la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, convierte el arte urbano en un homenaje a los nueve periodistas asesinados en Sinaloa y en un llamado a defender la libertad de expresión como un derecho fundamental para la sociedad.

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En una pared de Culiacán apareció un cardenal que no canta. Habla.
Tiene el pico abierto, como si estuviera pronunciando una verdad urgente. En lugar de un ojo lleva un lente fotográfico y de sus alas se desprenden nueve plumas que vuelan hacia el cielo. No son un adorno. Son una ausencia. Son nueve nombres. Son nueve periodistas asesinados en Sinaloa.
La libertad de expresión, una convicción compartida

Así nació el Mural de la Libertad de Expresión, una obra impulsada por Vamos Pintando, Tus Buenas Noticias y la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, que fue develada entre abrazos, reflexiones y una convicción compartida: la libertad de expresión debe defenderse todos los días.
La ceremonia reunió a periodistas, artistas, ciudadanos y promotores culturales que encontraron en el arte una forma distinta de hablar de una causa que sigue siendo urgente.
Frente al mural, la presidenta de la Asociación 7 de Junio, América Armenta, recordó que el periodismo no solo sirve para contar historias, sino para denunciar injusticias, exigir transparencia y construir una sociedad más informada y democrática.
Pero también habló de las heridas del gremio.
Explicó que las nueve plumas desprendidas del cardenal representan a Gregorio Rodríguez Hernández, Óscar Rivera, Antonio de la Cruz, Atilano Román, José Luis Romero, Humberto Millán, Iván Camacho, Javier Valdez y Luis Enrique Ramírez, periodistas que perdieron la vida en el ejercicio de su labor.
"Encontramos que el arte puede ser una herramienta para que nuestras demandas sean escuchadas y para que los mensajes lleguen más lejos", expresó.
¿Cómo nació el mural de la libertad de expresión?

La historia detrás de la obra comenzó con una lluvia de ideas entre periodistas, organizadores y el artista urbano Dr. Feis. La pregunta era simple: ¿cómo representar la libertad de expresión?
La respuesta tomó forma en un cardenal.
El artista explicó que eligió esta ave porque existe una vieja anécdota popular que dice que cuando un cardenal se enoja demasiado, muere. Una metáfora que encontró eco en un oficio que constantemente enfrenta riesgos por decir lo que otros prefieren callar.
Por eso el ave aparece hablando.
Por eso conserva el vuelo.
Y por eso pierde nueve plumas.
Cada elemento tiene un significado. El lente en lugar del ojo representa al fotoperiodismo. La piedra sobre la que descansa contiene un antiguo símbolo maya de la comunicación, pero aparece fracturada, reflejando las amenazas que aún enfrenta el derecho a informar.
La obra también tiene algo de colectiva. Antes de concluirla, periodistas, ciudadanos y participantes del programa Vamos Pintando se sumaron a una jornada de intervención en la que ayudaron a trazar y pintar parte del mural.

Durante el acto inaugural, Miguel Calderón Quevedo, director de Programas Sociales de Fundación GC1, destacó que la pieza representa una coincidencia afortunada entre el arte, el periodismo y la construcción de paz.
Frente a la imagen del cardenal recordó que, pese a los avances, la libertad de expresión sigue enfrentando desafíos y que muchos periodistas continúan trabajando bajo amenazas y presiones.
"Espero que no haya más plumas", dijo al observar la obra. "Que estas sean las únicas nueve".
Sus palabras quedaron suspendidas unos segundos frente al mural.
Porque más allá de los colores, las formas y la técnica artística, la obra se convirtió en un recordatorio de quienes ya no están y de quienes siguen ejerciendo el periodismo todos los días.
Al final, llegó el corte de listón y la develación oficial.
Pero la verdadera inauguración ocurrió desde mucho antes.
Comenzó cuando el arte decidió escuchar al periodismo.
Y cuando una pared de Culiacán se convirtió en una voz que nadie podrá borrar.
















