Infraestructura vial y lluvias. Acciones indispensables para evitar pérdidas de vidas en la ciudad

La prevención de muertes, lesiones e inundaciones en Culiacán requiere una infraestructura vial segura, mantenimiento permanente y soluciones urbanas que permitan reducir riesgos durante la temporada de lluvias

Por: Gloria Morales

Ya nos encontramos en temporada de lluvias; por esta razón, queremos hablar sobre la importancia de que la infraestructura vial se encuentre en óptimas condiciones para evitar pérdidas de vidas o lesiones.

Desafortunadamente, cada año se registra por lo menos una muerte en la ciudad de Culiacán durante las inundaciones.

Por un lado, ocurren eventos lamentables en los que las personas, al estar inundadas tanto la calle como la banqueta, no se percatan de la presencia de coladeras sin tapa y caen dentro de ellas, para que luego las autoridades encuentren sus cuerpos en ríos o canales cercanos al municipio.

Una ciudad resiliente requiere mantenimiento permanente de la infraestructura vial, mejoras al sistema pluvial y soluciones urbanas que reduzcan los riesgos en temporada de lluvias

Por el otro, algo muy parecido sucede con otros usuarios de la vía, como motociclistas y automovilistas. Por desgracia, existen diversos casos registrados de vehículos completos que son arrastrados por canales urbanos que no cuentan con barras de contención ni señalización que alerte a los conductores de que ya no están sobre el arroyo vehicular, sino que están ingresando al cauce del canal.

Impacto de las inundaciones en la economía de Culiacán

Las inundaciones también generan pérdidas económicas y aislamiento urbano. Asimismo, no solo se han perdido vidas, sino que también, cada año se registran graves daños a la propiedad: vehículos arrastrados desde sus cajones de estacionamiento, así como casas, plazas comerciales y pequeños comercios inundados.

Aunado a esto, otra situación crítica es la del aislamiento temporal que provocan estas inundaciones, sobre todo en el primer cuadro de la ciudad, donde cientos de personas que trabajan diariamente se ven inmovilizadas por tiempo indeterminado dentro de sus centros laborales debido a las vialidades anegadas.

Acciones de la autoridad para mejorar la infraestructura vial

Pero vamos por partes. Existen formas de evitar, principalmente, las pérdidas humanas, pero también las otras externalidades negativas que comentamos anteriormente.

En el primer caso, se trata de acciones que, en términos generales, resultan sencillas; por ejemplo, realizar una auditoría vial de las coladeras en malas condiciones (especialmente en las zonas que ya se tienen registradas como inundables) e instalar barandales, barras de contención o cualquier tipo de infraestructura que delimite claramente los canales de la ciudad frente a los arroyos vehiculares.

Esto es importantísimo aun cuando no es temporada de lluvias; sin embargo, la necesidad se hace más imperiosa durante esta época.

El desempeño de estas barreras en los canales, además de contener físicamente, sirve como una guía visual para que el conductor aprecie que ahí se encuentra un cuerpo de agua; no obstante, estos elementos no deben sustituir la implementación de la señalización preventiva adecuada que alerte sobre el riesgo de inundación.

Estrategias para mitigar inundaciones en la ciudad

En cuanto a las inundaciones en general que ocurren en diversos puntos, las estrategias deben ser diversas y abordarse a diferentes escalas: desde mejorar la infraestructura pluvial y sanitaria, hasta evitar asentamientos humanos irregulares en zonas de riesgo.

En este sentido, desde Mapasin continuamos con la recomendación de arborizar en cada espacio que sea posible e implementar jardines de lluvia. Estas son acciones de alto impacto, ya que este tipo de infraestructura ayuda a la rápida absorción del agua al suelo, permitiendo a su vez que el ciclo natural del agua continúe.

Finalmente, otra estrategia complementaria es la instalación de concreto permeable, el cual, como su nombre lo indica, facilita la filtración del agua hacia el subsuelo. Aunque no es tan efectivo como los jardines de lluvia, representa una alternativa valiosa porque, al menos, rompe con la impermeabilidad del suelo urbano.

Una ciudad resiliente comienza con calles más seguras

En conclusión, la temporada de lluvias en Culiacán no tiene por qué ser sinónimo de tragedias o pérdidas materiales.

Como hemos visto, tanto la protección de los usuarios de la vía ante coladeras abiertas o canales sin delimitar, como la mitigación de las inundaciones en general, dependen directamente de una infraestructura vial bien auditada, con un mantenimiento oportuno y adaptada a nuestro entorno.

Al transitar hacia soluciones a diferentes escalas —que van desde la mejora de la red pluvial tradicional hasta la implementación de jardines de lluvia y concreto permeable— no solo reducimos el aislamiento temporal de la ciudadanía, sino que le devolvemos a la ciudad su capacidad natural de absorción.

Garantizar calles seguras y transitables bajo cualquier condición climática es, en última instancia, una tarea prioritaria que no puede esperar a la siguiente tormenta.