Prevención en dos ruedas: Las claves que están reduciendo los siniestros viales

Aprende cómo conducir moto seguro con medidas clave de prevención de accidentes, reducción de velocidad y el uso correcto del casco certificado.

Por: Iván Aguilar

De acuerdo con datos del INEGI, el parque de motocicletas registradas en el país creció más de cinco veces en una década, pasando de 1.2 millones a más de 5.9 millones de unidades activas.

Este incremento exige un compromiso proporcional en materia de seguridad vial para proteger a los conductores más expuestos en la vía pública.

La buena noticia es que la prevención activa da resultados medibles. Las estadísticas demuestran que la implementación de buenas prácticas de conducción y el equipamiento certificado reducen drásticamente las consecuencias de los percances, demostrando que la siniestralidad no es un factor inevitable, sino un problema que tiene solución.

Culiacán muestra avances: Reducción del 47% en colisiones de mayo

Los registros mensuales de la organización civil Mapasin correspondientes a mayo de 2026 evidencian un avance notable en Culiacán.

Durante este periodo se reportaron únicamente 16 colisiones contra motociclistas en la ciudad, una cifra que refleja el impacto positivo de las campañas de concientización y la moderación en las calles.

Esta cifra cobra relevancia al contrastarla con periodos anteriores a través de tres datos fundamentales:

  • Disminución del 47% en comparación con mayo de 2025, mes en el que se registraron 30 siniestros en la ciudad.
  • Reducción del 20% respecto a la media histórica de la localidad, la cual se sitúa en los 20 incidentes al mes.
  • Un ajuste menor de 14% de incremento en la variación mensual de mayo (16 casos) frente a las cifras de abril de 2026 (14 casos), manteniendo la tendencia anual a la baja.

Estos números prueban que la adopción de una conducción defensiva y el respeto mutuo entre los usuarios de la calle logran salvar vidas y disminuir las urgencias médicas de manera sostenida.

Fuente: Mapasin.

Los dos pilares de la supervivencia: Velocidad y casco certificado

Para disminuir los decesos en la vía pública, la velocidad es el primer factor técnico a controlar. De acuerdo con guías especializadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aumento de tan solo 1 km/h en la velocidad promedio de circulación provoca un incremento de entre el 4% y el 5% en las colisiones mortales, ya que reduce el tiempo de reacción física y desestabiliza los vehículos de dos ruedas de manera crítica.

El segundo pilar indispensable es la protección de la cabeza. La Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) señala que la mitad de los decesos en este tipo de transporte ocurren sin que exista una colisión con otro vehículo, siendo provocados por derrapes o caídas simples.

En estos casos, el uso de un casco certificado con estándares vigentes (como las normas DOT o ECE) disminuye hasta un 40% la probabilidad de muerte y reduce un 70% la gravedad de los traumatismos craneoencefálicos.

El uso de un casco certificado disminuye hasta un 40% la probabilidad de muerte y un 70% la gravedad de los traumatismos.

Cinco conductas esenciales para prevenir accidentes en la calle

La seguridad de quienes viajan en motocicleta es una responsabilidad compartida que involucra tanto a los propios conductores como a los automovilistas.

Fomentar una convivencia vial armónica requiere poner en práctica estos hábitos básicos diariamente:

  1. Mantener una distancia segura de frenado: Conducir detrás de otros vehículos conservando un espacio prudente garantiza el tiempo necesario para reaccionar ante frenadas de pánico o irregularidades en el pavimento.
  2. Rebasar siempre por el lado izquierdo: El rebase por la derecha aumenta el riesgo de quedar atrapado en los puntos ciegos de autos y camiones de carga, especialmente en intersecciones.
  3. Asegurar la visibilidad constante: Utilizar luces encendidas a cualquier hora del día y portar chalecos o elementos reflejantes permite que los automovilistas identifiquen la presencia de la motocicleta a la distancia.
  4. Respetar los límites de velocidad establecidos: Adaptar la marcha a las condiciones del entorno, el clima y los límites urbanos permite un control óptimo de la unidad ante imprevistos.
  5. Portar el casco debidamente abrochado: Un casco suelto o mal colocado pierde toda su efectividad protectora al momento de un impacto o una caída del conductor.

Conclusión

Los resultados positivos observados en localidades como Culiacán reafirman que la prevención es la herramienta más potente para proteger la vida humana en el tránsito diario.

Adoptar hábitos seguros al conducir, respetar las normas y mantener la cortesía en la calle no son simples requisitos legales, sino decisiones fundamentales que aseguran el regreso seguro de miles de personas a sus hogares.

Fuentes: