San Ignacio, Sinaloa, fue escenario del Sexto Conteo Latinoamericano de Aves Urbanas, donde expertos, estudiantes y ciudadanos se unieron para registrar especies locales y migratorias, fortaleciendo la conservación y el amor por la biodiversidad mexicana.
Por: Yolanda Tenorio
San Ignacio, Sinaloa.- En México existen alrededor de 1,100 especies de aves, siendo uno de los 10 países con mayor diversidad en todo el planeta. De estas, poco menos de 100 especies son endémicas de México, es decir, habitan única y exclusivamente en nuestro país.
Participación de la UAS en el conteo de aves
En dicho conteo, que se realizó en el río Piaxtla y el arroyo de Colompo, participaron alumnos de la Facultad de Biología de la UAS y la bióloga y catedrática Yamel Rubio Rocha.
Programa de Aves Urbanas de la CONABIO
El Programa de Aves Urbanas (PAU), impulsado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), promueve la participación ciudadana en la observación de aves urbanas para fomentar el conocimiento, la recreación y la conservación.
Rubio Rocha señaló que el objetivo es seguir promoviendo el conocimiento y la conservación del grupo de las aves, un grupo maravilloso que podemos observar desde nuestras casas, ya sea en zonas urbanas o silvestres.
“Para nosotros es muy importante seguir con esta actividad porque estamos hablando de un grupo muy importante, no solamente por su belleza, por sus cantos, por sus historias naturales y culturales, sino porque también son indicadores de la salud ambiental y nos proveen de servicios ecosistémicos”, expresó.
Conteo simultáneo en América Latina
Este conteo se realizó simultáneamente en Chile, Argentina, México y Centroamérica. En México, la coordinación está a cargo de CONABIO con el apoyo del Laboratorio de Cornell, dos pilares fundamentales en esta red internacional.
San Ignacio, un refugio para aves urbanas y migratorias
De manera local, la UAS ha trabajado por años en el tema de aves. En esta ocasión se enfocaron en las aves cercanas a las comunidades, aquellas que conviven con nosotros sin que siempre las notemos.
El propósito es invitar a la gente a observar su entorno y descubrir la gran cantidad de aves que habitan cerca, especialmente durante la temporada de migración, cuando llegan visitantes del norte, como pequeñas chispas que alegran los cielos.
Observaciones y especies registradas en San Ignacio
Durante el conteo en el río Piaxtla, se avistaron aves acuáticas como garzas, ibis blanco, martín pescador, cormoranes (también conocidos como patos rusos), chorlitos o tildíos, y alza colita.
También se observaron especies propias de la región serrana y costera, como papa moscas negras, mosqueros, carpinteros (pico real), urracas, pericos, loros, palomas moradas, coliblancas, cocochitas y aves bolseras.
El río Piaxtla como corredor biológico
El río Piaxtla funciona como un corredor biológico natural, ruta de aves que viajan desde la costa hacia la sierra. Muchas dependen del agua y los peces de este ecosistema, como los cormoranes.
Llamado a la protección de las aves y su hábitat
Uno de los avistamientos más destacados fue el del siete colores, un ave muy demandada como mascota, lo que llevó a los participantes a recordar que las aves deben vivir libres.
En este proyecto participan activamente CONABIO, eBird, The Cornell Lab, PAU San Ignacio, UAS, Museo del Jaguar, Estación Biológica del Jaguar, Alas del Noroeste, FUSCBIO y la Facultad de Biología de la UAS.