El Índice de Paz en México revela la mayor reducción de homicidios registrada, abriendo camino hacia la consolidación de la paz en México.
Por: Iván Aguilar
En un año de transformaciones y desafíos en materia de seguridad, México registró su mejora más significativa en la paz en al menos una década.
Esto ha abierto una ventana de oportunidad para alcanzar la tranquilidad a nivel nacional a través de políticas basadas en la inteligencia y el fortalecimiento de la justicia.
¿Qué es el Índice de Paz México y cómo mide la tranquilidad del país?
El Índice de Paz México (IPM) es una herramienta técnica elaborada anualmente por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP) que mide de manera subnacional la "paz negativa", definida formalmente como la ausencia de violencia o del miedo a la violencia.
Este diagnóstico se aplica a nivel estatal debido a que las entidades federativas cuentan con facultades autónomas clave para incidir de forma directa en las condiciones de seguridad dentro de sus propios territorios.
Para calcular este indicador, el IPM procesa bases de datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y del INEGI, evaluando cinco indicadores clave con ponderaciones específicas, y aplicando un ajuste técnico por los delitos no denunciados:
- Homicidio (30%): Mide la tasa de homicidios dolosos y feminicidios por cada 100,000 habitantes.
- Delitos con violencia (22%): Incluye casos ajustados de robo violento, agresiones físicas, violencia familiar y sexual.
- Crímenes de la delincuencia organizada (22%): Evalúa actividades de alto impacto social como la extorsión, secuestro, trata de personas y el narcomenudeo.
- Delitos cometidos con armas de fuego (16%): Analiza la disponibilidad y uso de armamento letal en crímenes y asaltos.
- Miedo a la violencia (10%): Mide la percepción ciudadana de inseguridad mediante la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE).
La importancia de esta medición radica en su capacidad para guiar el diseño de políticas públicas basadas en los datos duros, permitiendo a gobernantes, empresarios y sociedad civil identificar con total claridad qué estrategias están funcionando y dónde es urgente priorizar recursos.
La radiografía de la paz en México
De acuerdo con los resultados del IPM 2026, la paz en el país mejoró un 5.1% durante el último año de evaluación (2025), el mayor avance registrado en la historia del índice.
Este logro fue impulsado por una caída del 22.7% en la tasa de homicidios, lo que representó casi 7,000 muertes menos en comparación con el año anterior, marcando una clara tendencia de recuperación frente a los picos de violencia observados en 2019.
A nivel local, la mejora fue generalizada: 22 estados del país registraron avances en sus niveles de paz, lo que demuestra la resiliencia de las comunidades y la efectividad de las coordinaciones locales cuando se enfocan en la pacificación del territorio.
- Yucatán se consolidó como el estado más pacífico de México por noveno año consecutivo, registrando una tasa de homicidios de apenas 1.8 muertes por cada 100,000 habitantes, una cifra diez veces menor que el promedio nacional (18.1).
- Zacatecas logró reducir sus homicidios en un 70.5% en un año (pasando de más de 1,600 asesinatos en 2021 a solo 151).
- Tamaulipas acumuló la mayor mejora de la última década (2015-2025), reduciendo sus homicidios y crímenes con armas de fuego en aproximadamente un 70%, lo que le permitió escalar 19 posiciones en el ranking nacional.
Aunque persisten retos localizados como el de Sinaloa, la tendencia general del país demuestra que la violencia puede replegarse de manera sostenida cuando hay estabilidad en los liderazgos y una estrategia focalizada de pacificación.
El impacto económico de la violencia
El alivio de la violencia no solo se mide en vidas salvadas, sino también en el desarrollo y la prosperidad de los negocios. El impacto económico de la violencia en México disminuyó un 11.4%, lo que representa la mayor reducción anual en costos de la que se tenga registro en la historia de la medición.
El costo total de la violencia se redujo a cuatro billones de pesos (equivalente al 11% del PIB nacional), liberando valiosos recursos financieros que antes se gastaban en protección y que ahora pueden destinarse a la inversión productiva, el consumo familiar, la salud y la educación.
El impacto per cápita de este costo se ubicó en 30,036 pesos por persona, variando desde un mínimo de 10,785 pesos en Yucatán hasta un máximo de 70,123 pesos en Colima.
En paralelo, el informe destaca que la estrategia de seguridad del gobierno federal ha puesto un renovado énfasis en la labor policial de inteligencia y detenciones focalizadas, lo que se reflejó en un crecimiento del 8.9% de la población carcelaria nacional en un solo año, sumando más de 20,000 nuevos reclusos.
Sin embargo, para sostener este avance a largo plazo, el IEP advierte que el país debe fortalecer sustancialmente su sistema de justicia, donde actualmente solo se cuenta con 2 jueces por cada 100,000 habitantes (una séptima parte del promedio global).
Cerrar esta brecha judicial mediante una mayor inversión pública es una solución estructural para abatir la impunidad y asegurar que las mejoras en el panorama delictivo sean permanentes.
Conclusión
Los datos del Índice de Paz México 2026 demuestran de manera contundente que la paz en el país no es un objetivo inalcanzable, sino una meta tangible.
Con 22 estados avanzando hacia la tranquilidad, una histórica reducción del 22.7% en homicidios y un alivio financiero de más de 514 mil millones de pesos, el país cuenta sabe que las soluciones de inteligencia, coordinación y fortalecimiento de la justicia son la única vía real para construir un México más próspero.
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