De la UAS al CERN: profesor sinaloense impulsa la ciencia en el Gran Colisionador de Hadrones

El investigador de la UAS Juan Manuel Mejía Camacho forma parte del Experimento ALICE, donde desarrolla tecnología que impulsa uno de los proyectos científicos más importantes del mundo

Por: Juan Madrigal

Culiacán, Sinaloa. - La curiosidad puede llevar tan lejos como el universo mismo. Para el doctor Juan Manuel Mejía Camacho, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), esa inquietud por comprender cómo funciona la materia lo condujo hasta el CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, donde hoy forma parte de uno de los proyectos científicos más importantes del planeta.

El docente de la UAS durante su estancia en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), donde colabora con científicos de distintas partes del mundo. Foto: UAS

Docente de la UAS destaca en el CERN con aportación al Experimento ALICE

Desde 2020, el investigador sinaloense integra la colaboración internacional del Experimento ALICE (A Large Ion Collider Experiment), desarrollado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande y poderoso del mundo.

"Formar parte de esta colaboración ha sido una experiencia muy satisfactoria, colaborando con instituciones de México, República Checa, Italia y otros países", compartió.

Su trabajo ha sido fundamental en el desarrollo del software de control del Forward Diffractive Detector (FDD), un detector diseñado y construido con participación de talento mexicano.

"El detector utiliza fuentes de alimentación de alto voltaje y electrónica compleja; nosotros desarrollamos el sistema de software necesario para controlar todos estos componentes y asegurar que funcionen adecuadamente durante las colisiones", explicó.

Pero detrás de la tecnología y los complejos sistemas computacionales existe una lección aún más valiosa.

Para el investigador de la Casa Rosalina, participar en un proyecto donde colaboran especialistas de distintos continentes le ha confirmado que la ciencia también se construye con confianza, comunicación y trabajo en equipo.

Frente al detector ALICE, Juan Manuel Mejía Camacho contribuye al desarrollo de software especializado, llevando el talento y la ingeniería mexicana a uno de los proyectos científicos más importantes del planeta. Foto: UAS

"Más allá de la técnica, lo más significativo es aprender a colaborar. Ver que, a pesar de las diferencias de idioma o ubicación, la perseverancia y el trabajo coordinado permiten alcanzar metas que parecen inalcanzables", expresó.

Ese conocimiento no permanece únicamente en los laboratorios del CERN. Cada experiencia, cada reto y cada aprendizaje regresan con él a la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde forma a las nuevas generaciones de ingenieros.

"El aprendizaje que obtengo lo bajo a los estudiantes. Ellos ven que no solo se trata de teoría, sino de enfrentar retos donde muchas veces las herramientas no existen y tenemos que diseñarlas desde cero", señaló.

De esta manera, la participación internacional del investigador se convierte en una oportunidad para que estudiantes sinaloenses conozcan de primera mano cómo se desarrolla la ciencia de frontera y descubran que ellos también pueden aspirar a formar parte de proyectos de alcance mundial.

Actualmente, el doctor Mejía Camacho participa en una nueva etapa del experimento, denominada ALICE 3, donde desarrolla software para el Muon Identifier Detector (MID), un desafío que requiere una sincronización precisa con equipos de ingeniería, manufactura y hardware distribuidos en distintos países, fortaleciendo la presencia de la ingeniería mexicana en la investigación científica internacional.

Con la experiencia acumulada, el investigador también comparte un mensaje para quienes sueñan con dedicarse a la física, la ingeniería o la investigación científica.

El doctor Juan Manuel Mejía Camacho, profesor de la Facultad de Ingeniería de la UAS, trabaja en el Experimento ALICE del CERN, donde desarrolla software para controlar sistemas de uno de los detectores del Gran Colisionador de Hadrones. Foto: UAS

Invita a las y los jóvenes a acercarse a la divulgación científica, participar en eventos académicos, buscar la mentoría de investigadores y desarrollar proyectos de tesis vinculados con colaboraciones internacionales.

"La disponibilidad y el deseo de seguir creciendo profesionalmente son primordiales. Uno nunca termina de aprender, y en ALICE siempre hay nuevas fronteras que cruzar", afirmó.

La historia del doctor Juan Manuel Mejía Camacho demuestra que el talento formado en las universidades públicas puede trascender fronteras y contribuir al conocimiento de la humanidad.

También recuerda que detrás de cada gran descubrimiento científico hay personas que un día decidieron hacerse preguntas, prepararse con disciplina y creer que desde Sinaloa también es posible dejar huella en los proyectos más importantes del mundo.