Pedacito de Cielo nació del esfuerzo de Omar Beltrán y Yamel Cárdenas, quienes combinan la docencia y el emprendimiento para endulzar Culiacán con sus postres
Por: Victoria Herrera
Culiacán, Sinaloa.- Cuando Omar Beltrán termina de impartir clases en la universidad, comienza una segunda jornada. Cambia el pizarrón por una hielera llena de productos y sale a recorrer distintos puntos de Culiacán para ofrecer lo que él y su esposa preparan con dedicación en casa.
Junto a Yamel Cárdenas, ha construido Pedacito de Cielo, un negocio familiar que nació hace ocho años como una alternativa para generar ingresos durante una etapa económica complicada.
Se ajustó la cosa y para salir adelante empezamos a emprender”, recuerda Omar.
En aquel momento cursaba una maestría y el tiempo de espera para recibir una beca lo llevó a buscar nuevas oportunidades.
Comenzó distribuyendo dulces regionales, pero con el paso del tiempo el proyecto evolucionó, cuando surgieron dificultades para conseguir proveedores, decidieron elaborar sus propios productos.
Somos elaboradores e inventores de nuestros propios productos", comenta con orgullo.
Así nació una nueva etapa para Pedacito de Cielo, donde ambos comenzaron a experimentar recetas y a desarrollar una oferta cada vez más amplia.
Mientras Omar se encarga principalmente de la producción, Yamel participa en la elaboración de su chamoy artesanal y otros productos que hoy forman parte del negocio.
El trabajo de ambos ha permitido que el negocio crezca poco a poco y se mantenga vigente durante casi una década. Y con el cual también han cubierto incluso ciertos pedidos para eventos al teléfono 673 130 0736 o en su instagram @pedacitodecielo.da.
Omar recorre las calles del sector de La Conquista, de Valle Alto e incluso del centro de la ciudad ofreciendo sus gelatinas, snacks picositos, paletas forradas, manzanas preparadas, churros, cacahuates y productos de temporada como flanes y capirotada.
Un emprendimiento con un significado especial
El nombre del emprendimiento tiene un significado muy especial para la familia.
“Pedacito de Cielo” surgió por el cariño con el que se refieren a su hijo, Diego Adriel, quien se ha convertido en una de las principales motivaciones detrás de este esfuerzo.
Además de atender su trabajo como docente universitario, Omar aprovecha cada espacio libre para vender sus productos en facultades, bulevares y distintos sectores de la ciudad. Muchas veces llega a sus clases con la hielera lista y, antes de comenzar, algunos estudiantes ya le preguntan qué llevó ese día.
Más que un negocio, Pedacito de Cielo representa la capacidad de una familia para adaptarse, trabajar unida y encontrar oportunidades incluso en los momentos más difíciles.
Entre clases, recetas y largas jornadas, Omar y Yamel han demostrado que el emprendimiento también puede convertirse en una forma de construir sueños en familia y compartir un pequeño pedacito de felicidad con cada cliente.
Productos de Pedacito de Cielo
Gelatinas
Paletas forradas
Manzanas preparadas
Churros
Snacks picositos
Cacahuates preparados
Chamoy artesanal
Flanes
Capirotada (por temporada)
Dulces regionales (por disponibilidad)
Productos para eventos y reuniones