Con una tradición familiar que se remonta a más de 30 años, Laura menciona que ha atendido a cientos de clientes que hoy forman parte del negocio
Por: Victoria Herrera
Culiacán, Sinaloa.- Hace 17 años, cuando Valle Alto apenas comenzaba a desarrollarse y gran parte de la zona lucía muy diferente a como se conoce hoy, Laura decidió apostar por un proyecto propio.
Así nació Rizzos Peluquería, un negocio que con el paso del tiempo se ha ganado la confianza de clientes que continúan regresando generación tras generación.
La historia de Laura está ligada desde hace años al oficio de la barbería. Su padre también se dedica a esta profesión y fue precisamente ese entorno familiar el que despertó en ella el interés por aprender y posteriormente emprender.
Este proyecto nació aquí en el sector hace 17 años. Mi hermana y yo ya venimos de una tradición familiar y también tenía muchas ganas de emprender”, comparte.
Actualmente, Rizzos Peluquería ofrece cortes de cabello para caballero, arreglo de barba y tinte de barba, servicios que Laura realiza con la experiencia adquirida a lo largo de casi dos décadas de trabajo constante.
Cuando abrió las puertas de su negocio, el entorno era muy distinto al actual. En aquel entonces apenas existían algunos locales y todavía no llegaban muchos de los comercios que hoy forman parte de la vida cotidiana del sector.
Laura nunca ha sentido la necesidad de trasladar su negocio a otro punto de la ciudad, pues la ubicación, el crecimiento del sector y la fidelidad de sus clientes han sido razones suficientes para permanecer en Valle Alto.
Un negocio que se disfruta con la gente
Lo que más disfruta de su profesión no son únicamente los cortes de cabello o los cambios de imagen, sino el contacto diario con las personas.
Conoces mucha gente y mucha gente te conoce. Es un oficio muy noble y, sabiéndolo trabajar, te permite salir adelante”, comenta.
A lo largo de estos años ha visto pasar a clientes que comenzaron siendo jóvenes y que hoy continúan visitándola. Algunos tienen más de 15 años acudiendo regularmente a la peluquería, una muestra de la confianza que ha construido con el tiempo.
Para quienes desean iniciar un negocio, Laura comparte una enseñanza basada en su propia experiencia: la perseverancia.
“Los resultados no llegan de inmediato. Hay que mantenerse firmes y no desesperarse. Los emprendimientos tienen altas y bajas, pero hay que seguir trabajando”.
Con esfuerzo, paciencia y dedicación, Laura ha logrado que Rizzos Peluquería siga formando parte de la historia y el crecimiento de Valle Alto, demostrando que la constancia y el buen trato siguen siendo la mejor carta de presentación para cualquier emprendimiento.