Romina y Diego, los pequeños sinaloenses que representaron a su estado en bádminton

Con apenas 9 años, los alumnos de la primaria Renato Vega Amador descubrieron el bádminton en una actividad extracurricular y meses después ya representaban a Sinaloa en los Juegos Deportivos Nacionales Escolares. Hoy sueñan con volver a competir y llegar más lejos.

Por: Jacqueline Sánchez Osuna

Hasta hace poco, Romina Méndez Lara y Diego Fernando Rubí Heredia no sabían mucho sobre el bádminton.

Como muchos niños de su edad, pasaban las tardes jugando con sus amigos y disfrutando de las actividades propias de la infancia. Pero una oportunidad apareció en su escuela y terminó llevándolos mucho más lejos de lo que imaginaban.

Con apenas 9 años, los alumnos de la primaria Renato Vega Amador, en el sector Villaverde, comenzaron a entrenar un deporte poco conocido en México: el bádminton. Lo hicieron por curiosidad, sin imaginar que meses después estarían representando a Sinaloa en los Juegos Deportivos Nacionales Escolares de Educación Básica, celebrados en Guadalajara.

¿Cómo ocurrió el descubrimiento del bádminton?

Romina y Diego son dos niños que sueñan con seguir creciendo dentro del deporte.

La historia comenzó en los entrenamientos vespertinos que se ofrecen en la escuela. Romina fue una de las primeras en integrarse y poco después Diego se animó a intentarlo.

Al principio todo era nuevo: la raqueta ligera, el peculiar "gallito" que sustituye a la pelota y unas reglas muy distintas a las de otros deportes más populares. Sin embargo, ambos encontraron algo que les gustó y decidieron seguir practicando.

Poco a poco, las horas de entrenamiento comenzaron a rendir frutos. Participaron en torneos, conocieron a rivales de otras ciudades y aprendieron que ganar y perder forman parte del crecimiento deportivo.

¿Qué lograron en los Juegos Nacionales Escolares?

Romina Méndez y Diego Rubí descubrieron que el bádmington es mucho más que una raqueta y un "gallito"

Su esfuerzo llamó la atención de su entrenador, quien los seleccionó para integrar la delegación sinaloense que participó en los Juegos Deportivos Nacionales Escolares.

Entre decenas de atletas de diferentes disciplinas, Romina y Diego fueron de los representantes más pequeños del estado. El viaje a Guadalajara significó mucho más que una competencia.

Fue la oportunidad de conocer nuevos lugares, convivir con deportistas de todo el país y medir sus habilidades frente a algunos de los mejores jugadores de su categoría.

Aunque enfrentaron rivales con mayor experiencia, ambos lograron sumar aprendizajes que difícilmente olvidarán. Romina incluso recuerda con orgullo una competencia anterior en la que obtuvo una medalla, mientras que Diego asegura que quiere seguir mejorando para regresar a futuros campeonatos.

Detrás de cada entrenamiento también hubo familias que apoyaron el sueño de los pequeños deportistas. Eso los ayudó a vivir una experiencia que pocos niños tienen la oportunidad de disfrutar a tan corta edad.

Hoy, cuando hablan de bádminton, lo hacen con la naturalidad de quienes encontraron una pasión. Ya no es solo un deporte que descubrieron en la escuela; es una puerta que les permitió conocer otros lugares, hacer nuevos amigos y demostrar que los grandes sueños pueden comenzar en una cancha sencilla de Villaverde.

¿Cuáles son sus próximos objetivos?

Y mientras siguen entrenando tres tardes a la semana, ambos tienen claro su próximo objetivo: volver a representar a Sinaloa y demostrar que la edad nunca ha sido un límite para quienes están dispuestos a esforzarse.