Con casi 30 años de experiencia, Sobeida ha convertido su estética en la colonia Obrero Campesino de Culiacán en un espacio de confianza para generaciones de clientes
Por: Victoria Herrera
Culiacán, Sinaloa.- Entre secadoras, espejos y clientes de toda la vida, Sobeida ha construido mucho más que una estética en la colonia Obrero Campesino. Durante casi 30 años, su trabajo se ha convertido en un espacio de confianza, cercanía y acompañamiento para personas de distintas generaciones.
Aunque originalmente soñaba con estudiar para maestra, no logró ingresar a la normal en una época donde las oportunidades eran limitadas. Mientras esperaba otra oportunidad, decidió estudiar estilismo en una escuela técnica, sin imaginar que ese “mientras tanto” terminaría convirtiéndose en su vocación.
A los 14 años ya practicaba con su hermana menor mientras su mamá salía de casa.
Siempre me gustó cortar cabello, aunque no supiera, pero me quedaba parejito el cabello”, recuerda entre risas.
Después de graduarse, una estilista del centro de Culiacán la invitó a trabajar en una peluquería frente al mercado. Sin embargo, las largas jornadas hicieron que buscara otra opción. Fue entonces cuando su papá le compró un espejo y un pequeño banco para comenzar a trabajar afuera de su casa, en la colonia Obrero Campesino.
Empecé con los vecinos. Uno le decía a otro y así fue creciendo todo de boca en boca”, cuenta. Con el tiempo, la estética también inspiró a sus hermanas.
Además de su carrera en la estética, Sobeida también trabajó durante años como payasita bajo el nombre de “Sonrisas”, realizando fiestas infantiles y eventos.
Para ella, el arte de hacer reír es muy valioso, aunque la gente no lo valore o lo minimice, ella menciona que es una profesión que respeta mucho.
Ese trabajo, asegura, le ayudó a llenar la espinita de no haberse convertido en maestra, ya que convivía constantemente con niños y familias.
Disfruto lo que hago. Vengo contenta de hacer un corte, un peinado o ir a una fiesta. Todo lo hago con gusto”, comparte.
Un acompañamiento sincero
Muchos llevan décadas visitándola. Algunos crecieron junto a ella y hoy son adultos mayores o personas con problemas de movilidad que ya no pueden acudir hasta la estética. Por eso, desde hace años decidió llevar su trabajo hasta sus hogares.
Son clientes de muchos años. Ya hay confianza y cariño”, explica.
Para Sobeida, acudir a estos domicilios también significa preservar pequeñas rutinas que ayudan a las personas a mantener su autoestima y bienestar.
Ver a un cliente sonreír después de un corte o sentirse listo para recibir visitas es, asegura, una de las satisfacciones más grandes que le ha dejado su profesión.
Y quizá justamente ahí está la esencia de Sobeida: entender que detrás de cada corte hay una historia y una persona que necesita sentirse acompañada.
Lo que ofrece Sobeida en su estética
Cortes de cabello para dama
Cortes de cabello para caballero
Peinados para eventos
Maquillaje social
Servicios para personas con movilidad limitada
Venta de bisutería