Raúl Flores, junto a su esposa e hijos, da vida a Ruta 74, en Culiacán. Es un emprendimiento familiar con esencia vintage y recetas hechas con pasión desde el Parque de La Palapa en Alturas del Sur.
En el Parque de la Palapa, en Alturas del Sur, hay una carretita que llama la atención sin levantar la voz. Tiene imágenes de otra época, detalles que remiten a los años 50 y una vibra distinta.
Se llama Ruta 74, y más que un negocio nuevo, es un sueño familiar que empieza a rodar por Culiacán.
Detrás de esa carretita está Raúl Flores, un hombre que siempre ha tenido algo claro: la cocina es su lugar. Aunque estudió Administración de Empresas y trabajó durante años en distintas compañías, la comida siempre fue su verdadera pasión.
“Desde niño me gustó la cocina”, cuenta. En casa, cuando su mamá trabajaba, aprendió a resolver con lo que había: quesadillas, sándwiches, lo básico… pero con gusto.
No es la primera vez que Raúl emprende. Hace 24 años, recién casado, puso su primer negocio de tortas en Barrancos. La vida lo trajo después a Alturas del Sur, y hoy ese mismo gusto por cocinar lo regresa al punto de partida, pero con más experiencia y una visión más clara.
La historia detrás de Ruta 74
Ruta 74 ofrece tortas, boneless, salchipulpos, y poco a poco se suman nuevos proyectos: tortas ahogadas, papas estilo colombianas. Todo se cocina con calma y con recetas propias.
La estrella del lugar, es la torta de pierna estilo cochinita, una receta especial que viene directo de su mamá y que guarda ese sabor casero que no se improvisa.
El nombre del negocio no es casualidad. Ruta 74 nació de la idea de su hija Ailyn, quien propuso darle una temática de los años 50. Ella, junto a su mamá Kareli, forma parte activa del proyecto. Sus otros hijos también están presentes: Raúl, y Camilo, el más pequeño.
Raúl Flores y su pasión por la cocina
Este es un negocio donde todos suman. Amigos como Carlos apoyan en la jornada, y hay historias que reflejan el espíritu con el que se construye Ruta 74.
Raúl recuerda una anécdota con Tadeo, un niño de 9 años que lo ha ayudado desde el inicio. Cuando quiso regalarle una hamburguesa, Tadeo le respondió: “Ahorita no regales, lo primordial es vender”. Esa frase, sencilla y honesta, se quedó marcada como una señal de que el esfuerzo va por buen camino.
Ruta 74 atiende de 4 a 9 de la noche y cuenta con servicio a domicilio en todo Culiacán. Raúl no oculta su meta: crecer, aprender y algún día convertir su negocio en franquicia, como otros emprendedores locales a los que admira.
El impacto de Ruta 74 en Alturas del Sur
Por ahora, Ruta 74 es eso, una carretita vintage, una familia trabajando unida, recetas con historia y un nuevo punto de encuentro que empieza a ganarse un lugar en la vida diaria de Alturas del Sur. Un comienzo sencillo, pero lleno de intención.