El Cuatri Tren de la Alegría llena de color y paz el bulevar Agricultores en Culiacán

Risas, juegos y felicidad sobre ruedas: el tren artesanal creado por Jesús Alberto Burgos Torres llena de diversión los fines de semana el Sendero de la Paz que se ubica al sur de Culiacán

Por: Juan Madrigal

Culiacán, Sinaloa.- En medio de tiempos difíciles, cuando el miedo y la incertidumbre han marcado la vida cotidiana, un pequeño tren de colores avanza por el Sendero de la Paz y, con cada recorrido, devuelve algo que parecía perdido: la alegría. No lleva prisa ni lujos, pero sí esperanza.

El Cuatri Tren de la Alegría se ha convertido en un gesto real de amor comunitario, capaz de transformar silencios en risas y de recordar que la paz también se construye jugando.

Risas, color y paz: así llega el Cuatri Tren de la Alegría al bulevar Agricultores. Foto: Juan Madrigal

El Cuatri Tren de la Alegría transforma el bulevar Agricultores en un paseo lleno de felicidad

Detrás de esta iniciativa está Jesús Alberto Burgos Torres, vecino de la colonia Vista Hermosa, creador de este trenecito artesanal que hoy devuelve sonrisas a uno de los sectores más golpeados de la capital sinaloense desde 2024.

Con creatividad, compromiso social y un amor genuino por su comunidad, Jesús decidió hacer algo distinto: abrir un espacio donde la infancia pudiera volver a sentirse segura y feliz.

El Cuatri Tren está conformado por vagones elaborados con material reciclable, principalmente tambos pintados a mano con colores vivos que llaman la atención desde lejos. Arrastrados por una cuatrimoto y acompañados de música alegre, los vagones recorren el recién construido Sendero de la Paz durante más de diez minutos, tiempo suficiente para que la risa vuelva a ocupar el espacio público.

Cuando la creatividad avanza, la paz también: así llega el Cuatri Tren de la Alegría. Foto: Juan Madrigal

“Lo hice pensando en mis hijos, como una forma de regalarles un momento de distracción en medio de la rutina”, relató Jesús con emoción. Sin embargo, lo que comenzó como un gesto familiar a finales de 2025, pronto se convirtió en una experiencia colectiva.

Desde el primer día, niñas y niños llegan, a formarse con ilusión y a esperar su turno para subir al cuatri tren, transformando el andador en un punto de encuentro donde la alegría se comparte y se multiplica.

Después de su jornada laboral, Jesús dedica los fines de semana —viernes, sábado y domingo, de 5:30 de la tarde a 10:00 de la noche— a ofrecer paseos a muy bajo costo, con la única intención de cubrir gastos básicos como gasolina y mantenimiento. El único deseo es seguir rodando sonrisas.

El Cuatri Tren de la Alegría sigue avanzando en el bulevar Agricultores. Cada vuelta es un acto de resistencia contra el miedo, una invitación a volver a creer en lo simple y en lo colectivo. Foto: Juan Madrigal

El proyecto no camina solo. A su lado está su esposa, Judith Yadira Ureta Cervantes, quien acompaña cada recorrido y sorprende a la niñez con pequeños detalles, como globos, que vuelven aún más mágico el paseo. Juntos han creado un ambiente de cercanía, confianza y calidez que se refleja en cada familia que se acerca.

Durante los recorridos, el sendero se transforma: se llena de colores, risas y voces infantiles. Padres y madres se detienen a observar, a convivir, a sentirse nuevamente parte de un espacio compartido.

Para muchos vecinos, el Cuatri Tren, también conocido como el Cuatri Tren de la Alegría, se ha convertido en un símbolo de recuperación del espacio público y de fortalecimiento del tejido social.

Jesús Burgos demuestra que la paz también llega sobre ruedas, con la magia del juego y la alegría infantil. Foto: Juan Madrigal

Paz y color sobre ruedas: así llega el Cuatri Tren de la Alegría

Jesús Alberto con su Cuatri Tren nos recuerda que la paz no siempre llega a través de grandes proyectos, sino mediante acciones sencillas, sostenidas por la empatía y el compromiso con la infancia.

Con cada recorrido, el Cuatri Tren de la Alegría no solo reparte diversión: inspira esperanza. Y demuestra que, incluso en los rincones más lastimados, la paz puede renacer, guiada por el juego, las risas y la valentía de quienes deciden no rendirse jamás.