Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2026 una familia urbana de cuatro integrantes necesita casi $20,000 pesos al mes para no ser considerado pobre, teniendo acceso a una canasta básica completa y cubriendo vivienda, transporte y servicios básicos
Por: Juan Méndez
Cuando se habla de cuánto necesita una familia para cubrir lo básico; comida, transporte, vivienda, educación y servicios ya no se trata de una estimación abstracta, dado que en enero de este año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó la actualización de las Líneas de Pobreza para 2026.
El cálculo parte de 4,900 pesos por persona al mes para cubrir la canasta alimentaria y no alimentaria en zonas urbanas. En el ámbito rural, el monto fue de 3,465 pesos. Si se multiplica por cuatro integrantes, el resultado es que un hogar urbano requirió 19,372 pesos, mientras que uno rural necesitó 13,863 pesos.
Prácticamente 20,000 pesos al mes para no caer en Línea de Pobreza por Ingresos (LPI). De ese total, la comida es el rubro más pesado. En zonas urbanas, la canasta se ubica en alrededor de 2,450 pesos por persona, lo que significa que una familia promedio debe destinar entre 9,800 y 10,000 pesos en alimentos.
¿Por qué aumentó la Línea de Pobreza por Ingresos?
El propio INEGI detalla que el costo de la canasta alimentaria creció 5.1% en el ámbito urbano y 3.8% en el rural, algo que aumentó la LPI. Para un hogar de cuatro personas, esto se traduce en 9,946 pesos mensuales en ciudades solo para alimentos y 7,453 pesos en zonas rurales para cubrir requerimientos nutrimentales.
Entre los productos y servicios que más presionaron el costo de la canasta alimentaria destacaron los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, la papa y el jitomate, tanto en las zonas urbanas como rurales. En la canasta no alimentaria sobresalieron transporte público, así como los gastos en educación, cultura y recreación en las ciudades.
Datos de pobreza multidimensional indican que en 2024 había 46 millones de personas con ingresos inferiores a la LPI por Ingresos, es decir, 35.4% de la población nacional. Además, 12.1 millones de personas no pudieron adquirir siquiera la canasta alimentaria, ubicándose por debajo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI).
Además, otros organismos han señalado que el impacto es mayor en los hogares de menores ingresos, ya que destinan una proporción significativamente más alta de su gasto a alimentos El balance de enero confirma que el costo de lo básico sigue presionando el poder adquisitivo de millones de familias, particularmente en los más vulnerables.
En términos económicos, esta concentración del gasto limita la capacidad de los hogares ante aumentos adicionales de precios. El INEGI precisó que las LPI se actualizan con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor y constituyen el referente oficial para determinar el ingreso mínimo que requiere una persona.