¿Quién es el dueño de Sal La Fina? La marca que conquistó a las cocinas mexicanas

En millones de cocinas mexicanas hay un producto que no puede faltar: la sal, y Sal La Fina se ha convertido en la marca favorita de gran parte. Aquí te contamos quién es su dueño y cómo ha crecido esta empresa

Por: Raúl Durán

Pocos productos son tan indispensables en la cocina mexicana como la sal. Está presente prácticamente en cualquier receta y, para millones de familias, el característico bote azul de Sal La Fina forma parte de la alacena desde hace décadas.

Su presencia es tan común que muchas personas conocen perfectamente la marca, pero pocas saben quién está detrás de una de las empresas que domina el mercado de la sal de mesa en México y que, gracias a este negocio, ha construido una importante historia empresarial.

Aunque hoy Sal La Fina es un referente en los supermercados del país, detrás de su éxito no existe un empresario independiente, sino uno de los grupos industriales más importantes de México, cuyo negocio va mucho más allá de la industria alimentaria.

¿Quién es el dueño de Sal La Fina?

La popular marca pertenece a Sales del Istmo, empresa que forma parte del conglomerado mexicano CYDSA, uno de los grupos industriales más relevantes del país.

Sal La Fina pertenece a Sales del Istmo, parte del conglomerado CYDSA. Foto: Cortesía

Actualmente, el principal accionista de CYDSA es Tomás Roberto González Sada, quien controla el 50.1% de las acciones de la compañía, de acuerdo con información financiera publicada por Marketscreener.

El resto del capital se distribuye entre diversos fondos e instituciones de inversión, entre ellos:

  • GBM Administradora de Activos (6.1%)
  • Operadora Inbursa de Fondos de Inversión (3.8%)
  • Finamex Inversiones (0.7%)
  • Compass Investments de México (0.3%)

Así nació Sal La Fina

La historia de la marca comenzó en 1967, cuando fue creada por Sales del Istmo. Sin embargo, fue apenas unos años después, en 1971, cuando inició su distribución a nivel nacional, convirtiéndose rápidamente en una de las marcas de sal más reconocidas del país.

Su crecimiento también estuvo impulsado por campañas publicitarias que marcaron a toda una generación de consumidores, entre ellas el famoso lema de los años ochenta: “Adiós granito de arroz”, con el que promovía su producto libre de humedad.

Aunque la mayoría de los mexicanos identifica a Sal La Fina por su uso en la cocina, la empresa también participa en otros sectores. Con el paso de los años lanzó productos como La Fina Light y La Fina Sustituto de Sal, dirigidos a consumidores que buscan reducir su consumo de sodio.

Sal La Fina se ha convertido en un producto infaltable en las cocinas mexicanas.

Además, Sales del Istmo suministra sal para actividades agrícolas, procesos industriales, tratamiento de agua y la elaboración de alimentos como panes, quesos y embutidos.

CYDSA no se dedica exclusivamente a la producción de sal. El corporativo mantiene operaciones en distintas áreas industriales, entre ellas: industria química, generación de energía, almacenamiento de hidrocarburos, así como producción y comercialización de sal.

Gracias a esta diversificación, el grupo ha fortalecido su presencia dentro del sector industrial mexicano y continúa impulsando el crecimiento de Sal La Fina tanto en el mercado nacional como en nuevos mercados internacionales.

Los resultados financieros reflejan el buen momento que vive la empresa. De acuerdo con su reporte correspondiente al segundo trimestre de 2024, CYDSA registró ingresos por 3,835 millones de pesos, cifra que representó un crecimiento del 15.3% respecto al mismo periodo del año anterior.

Mientras millones de personas continúan utilizando Sal La Fina todos los días sin pensar demasiado en quién la produce, la marca sigue siendo uno de los negocios más representativos del portafolio de CYDSA y una muestra de cómo un producto cotidiano puede convertirse en la base de un sólido grupo empresarial mexicano.