Todas las empresas y organizaciones pueden obtener resultados positivos y mantener una buena comunicación entre jefes y trabajadores si incorporan la retroalimentación en su cultura empresarial. Estas son las ventajas y formas de llevarla a cabo
Por: Raúl Durán
Cuando hablamos de retroalimentación en la cultura empresarial, desafortunadamente los regaños de jefes a trabajadores están presentes en muchas empresas. Sin embargo, representa una alternativa para una organización más saludable, donde sus colaboradores puedan mejorar su desempeño sin sentirse señalados de forma negativa.
Se trata de una herramienta clave para alinear a los trabajadores con los objetivos de la organización. En ese sentido, la retroalimentación no consiste en regañar a los colaboradores; es una manera más humana de hacerles saber si están haciendo un buen trabajo o hay aspectos por mejorar.
De acuerdo con un estudio de Kelly que recoge El Economista, el 20% de los trabajadores renunciaría a su empleo si su jefe no mantiene una buena comunicación o no brinda retroalimentación, lo que nos da una idea de la importancia clave de esta práctica.
Retroalimentación con enfoque positivo: la clave
"Cada persona sabe lo que tiene que hacer, pero si no existe esa retroalimentación, no nos damos cuenta que a lo mejor ya nos estamos desviando del objetivo", explica Ivonne Borden, directora de la firma Agregando Valor.
Una de las ideas equivocadas sobre la retroalimentación es que consiste en señalar errores o acciones negativas. Sin embargo, también se trata de una herramienta para destacar logros y fortalezas, hacerle saber al colaborador que su trabajo es valorado y reconocido.
Tener este enfoque positivo presente ayudará a reforzar la confianza en el trabajador y fomentará un mayor sentido de pertenencia dentro de la organización, es decir, que esta persona querrá seguir colaborando desde su trinchera.
Cuando una organización o empresa no cuenta con retroalimentación, es común que sus colaboradores se refieran a la cultura empresarial como poco inspiradora o, en el peor de los casos, hipócrita.
La directiva de Agregando Valor explica que la retroalimentación se encuentra ligada al cumplimiento de la NOM-035, una Norma Oficial Mexicana que tiene como objetivo identificar, analizar y prevenir factores de riesgo psicosocial en los centros de trabajo.
¿Cómo hacer una buena retroalimentación?
Para practicar una buena retroalimentación, es importante que este ejercicio se lleve a cabo en un espacio privado, donde jefe y colaborador puedan hablar con franqueza. Además, lo ideal es que el trabajador sea informado previamente sobre este tipo de charlas.
Después, es necesario abordar el tema sin tomarse la situación de forma personal. Si hay exponer un problema como bajo desempeño o retrasos en productividad, es preferible explicar las consecuencias de esas conductas en lugar de calificar a la persona de irresponsable.
Ivonne Borden señala que un paso importante y que muchas veces omiten las empresas al momento de la retroalimentación es escuchar la opinión del colaborador, especialmente en caso de que su desempeño se vea afectado por factores externos, como algún problema personal.
Finalmente, la retroalimentación es clave para que existan acuerdos claros entre jefe y colaborador, como cumplir con las tareas a tiempo o evitar la repetición de errores. Por ello, es importante que este ejercicio se realice de forma constante.
Al incorporar la retroalimentación en su cultura empresarial, las organizaciones tendrán una herramienta fundamental para mantener una buena comunicación con sus colaboradores y mejorar su desempeño, manteniendo una visión más humana donde sus trabajadores tengan un sentido de pertenencia y orgullo por formar parte del equipo.