El nuevo estadio de los Washington Commanders toma forma con diseños de HKS, compartiendo en redes sociales las primeras imágenes de cómo lucirá en 2030 el recinto de 3.7 mil millones, siendo una obra pensada para marcar una era del deporte
Por: Juan Méndez
El futuro de los Washington Commanders comienza a tomar forma con la presentación oficial de las primeras imágenes del nuevo estadio de clase mundial, un proyecto que busca redefinir la experiencia deportiva y de entretenimiento en la capital de Estados Unidos, siendo edificado en el histórico sitio del John F. Kennedy Stadium.
El recinto, completamente techado y con capacidad para más de 70.000 espectadores, está pensado como un espacio activo durante todo el año. Para dar un vistazo, la firma internacional HKS creó renders que dan un primer vistazo a un proyecto concebido para convertirse en un punto de referencia en Washington D.C.
Esta firma lleva una amplia trayectoria en estadios icónicos de la NFL. Con esta propuesta busca mantener el aspecto estético de otras zonas de la ciudad y hereda lenguaje de diseño de lugares como la Casa Blanca, integrándose con el entorno y generando valor sostenible para los residentes del Distrito de Columbia.
Un estadio para la ciudad y su gente
La alcaldesa de Washington D.C, Muriel Bowser, comentó: "Estos renders dan a DC mucho que esperar: un estadio hermoso y único frente al mar y el regreso de nuestros Commanders. Eventos durante todo el año a pocos pasos de un distrito de entretenimiento y transporte público; y, por supuesto, puestos de trabajo para los residentes".
La fachada incluye una gigantesca letra “W”, elemento que funcionará como sello distintivo del equipo y como nueva imagen deportiva de la capital estadounidense. Con foco en la accesibilidad, espacios verdes y conexión con el río Anacostia, el estadio se perfila como un nuevo punto de encuentro, con finalización estimada para el año 2030.
El plan maestro abarca mucho más que el edificio principal, creando espacios públicos continuos en los alrededores, con al menos el 30% dedicado a recreación activa y pasiva. La idea central es que el complejo funcione como un espacio urbano vivo, incluso en días sin partidos.
Además, el diseño prioriza integración con el transporte público y el tejido urbano, reforzando el vínculo entre el centro histórico de Washington y los barrios cercanos. Mark Clouse, presidente de los Commanders, destacó que la idea central es crear una experiencia de nivel superior, pero sin perder de vista el peso histórico del RFK Stadium.
Otros trabajos de la firma HKS son el SoFi Stadium en California y el AT&T Stadium en Texas, demostrando su habilidad para edificar estos espacios. Desde lo arquitectónico, se espera una cúpula transparente y esculpida que definirá su silueta, respetando los ejes visuales de la ciudad y los monumentos nacionales.
Se estima que existe un presupuesto de 3.7 mil millones de dólares para la construcción del estadio, incluyendo una fuerte sensación de apertura y continuidad entre el espacio público y el interior, reforzada por una columnata perimetral, llamado a convertirse en un nuevo ícono de Washington.