Con teatro, canto y danza, el Taller de Artes Escénicas del IMCC cerró su ciclo escolar 2025-2026, reafirmando que el arte impulsa la autoestima, la creatividad y la convivencia comunitaria
Por: Juan Madrigal
Culiacán, Sinaloa.- En cada aplauso hubo mucho más que una ovación. Había horas de ensayo, nervios vencidos, confianza ganada y sueños que poco a poco comenzaron a tomar forma.
Así se vivió la muestra de fin de ciclo del Taller de Artes Escénicas del Instituto Municipal de Cultura Culiacán (IMCC), donde niñas, niños, jóvenes y adultos compartieron con sus familias el fruto de un año de aprendizaje y dedicación.
Talento y sueños brillan en el Taller de Artes Escénicas del IMCC
El gran salón del taller, ubicado junto a la Biblioteca Pirámide Cultural, en las instalaciones del IMDEC dentro del Parque Culiacán 87, se convirtió en un escenario lleno de emociones. Frente a madres, padres y seres queridos, el alumnado demostró que el arte no solo enseña a actuar, cantar o bailar, sino también a creer en uno mismo y a expresar sentimientos con libertad.
La presentación fue el resultado del trabajo realizado durante el ciclo escolar 2025-2026, bajo la guía del maestro Esteban Rogel, coordinador general del Taller de Artes Escénicas, junto con las maestras Miriam Valdez, en actuación; Fernanda Olvera, en danza; y Edith Chávez, en música.
Los más pequeños conquistaron al público con el cuento "Las doce princesas bailarinas", mientras que el grupo de jóvenes y adultos presentó la comedia "Ya estamos aquí", una puesta en escena que invitó a reflexionar sobre la importancia de la empatía y la tolerancia en una sociedad donde, con frecuencia, hacen falta más espacios para escucharnos y comprendernos.
La jornada concluyó con un emotivo momento en el que todos los participantes unieron sus voces para interpretar, a capela, un repertorio de canciones mexicanas, recordando que el arte también tiene la capacidad de unir generaciones y fortalecer el sentido de comunidad.
Más allá de la técnica escénica, el Taller de Artes Escénicas del IMCC representa una oportunidad para que personas de todas las edades descubran nuevas habilidades, desarrollen su creatividad y fortalezcan su autoestima.
Cada clase se convierte en un espacio donde el miedo escénico se transforma en seguridad, la timidez en confianza y el talento encuentra un lugar para crecer.
Con este tipo de programas, el IMCC reafirma su compromiso de acercar la formación artística a la comunidad, convencido de que invertir en el desarrollo cultural también significa sembrar ciudadanos más sensibles, creativos y seguros de sí mismos.
Porque, en ocasiones, basta un escenario, un reflector y la oportunidad de ser escuchado para descubrir que los sueños también pueden comenzar con un primer aplauso.