Entre risas, imaginación y momentos compartidos, el programa Itiner-Arte del IMCC convierte el espacio público en escenarios donde las familias descubren que el arte también une, inspira y fortalece la convivencia en Culiacán
Por: Juan Madrigal
Culiacán, Sinaloa. Hay historias capaces de transformar una tarde cualquiera en un recuerdo inolvidable. Basta con un escenario al aire libre, la imaginación de las y los actores y la disposición de las familias para dejarse sorprender.
Así ocurrió en el Lago Encantado del Parque Culiacán 87, donde niñas, niños, jóvenes y personas adultas disfrutaron de la puesta en escena "La peor señora del mundo", presentada por el grupo Sin Pared Teatro como parte del programa Itiner-Arte, impulsado por el Instituto Municipal de Cultura Culiacán.
Teatro en el Parque Culiacán 87 reúne a familias con función gratuita de Itiner-Arte
"En el norte de Turambul, había una señora que era la peor señora del mundo. Era gorda como un hipopótamo, fumaba puro y tenía dos colmillos puntiagudos y brillantes..."
Con esas primeras palabras comenzó una aventura llena de humor, imaginación y enseñanzas que atrapó la atención del público desde el primer instante.
Las carcajadas de las niñas y los niños, las sonrisas de madres, padres y abuelos, y los aplausos al finalizar la función demostraron que el teatro sigue siendo un espacio donde la imaginación reúne a las personas.
Más que un espectáculo, la función recordó el valor de acercar el arte a los parques y espacios públicos, permitiendo que la cultura llegue de manera gratuita a quienes buscan convivir, aprender y disfrutar en comunidad.
Cada presentación de Itiner-Arte transforma un rincón de la ciudad en un escenario abierto para compartir historias, despertar emociones y fortalecer el tejido social a través de la creatividad.
La experiencia continuará el próximo domingo 5 de julio, cuando el cantante Sergio Cristerna ofrecerá un concierto con grandes éxitos del pop a partir de las 5:00 de la tarde en el Parque Culiacán 87.
La invitación está abierta para todas las familias. Llevar una silla, reunirse con amigos o simplemente dejarse sorprender puede ser el inicio de una tarde diferente, donde la música, el teatro y la convivencia recuerdan que la cultura también es una forma de construir comunidad y regalar momentos que permanecen en el corazón.