En el Museo de Historia Regional de Sinaloa, niñas y niños transforman hojas, flores, barro y pintura en obras que despiertan su creatividad y fortalecen el respeto por el medio ambiente en Culiacán
Por: Juan Madrigal
Culiacán, Sinaloa. - En un mundo donde la tecnología ocupa gran parte del tiempo de la infancia, un grupo de niñas y niños encontró una forma diferente de aprender: observar la naturaleza, explorar con sus manos y dejar que la imaginación florezca.
Niñas y niños aprenden arte con hojas, flores y barro en Culiacán
Así comenzó el curso de verano "Pequeños Artistas del Planeta", organizado por el Instituto Municipal de Cultura Culiacán (IMCC) en el Museo de Historia Regional de Sinaloa, un espacio donde el arte y el entorno natural se convierten en los mejores maestros.
El director general del IMCC, Adolfo Plata Guzmán, dio la bienvenida a las y los participantes acompañado por la coordinadora del museo, Lucía Rivas Coronel, así como por los artistas y talleristas Emmanuel Santiago Cuadras y Han Rivera Yee, quienes guían esta experiencia creativa.
Más que enseñar manualidades, el propósito del curso es despertar la sensibilidad de los pequeños hacia el mundo que los rodea.
A través de técnicas como el collage, el prensado botánico, la antotipia, el modelado en barro y la experimentación con materiales naturales, descubren que una hoja, una flor o una rama también pueden convertirse en arte.
Uno de los momentos más emocionantes llegó durante la actividad de "tinta mágica", donde las niñas y los niños elaboraron dibujos invisibles utilizando bicarbonato y posteriormente los revelaron con una tinta preparada a base de cúrcuma.
La sorpresa y la alegría aparecieron en cada rostro cuando las imágenes comenzaron a surgir sobre el papel.
Cada ejercicio despierta la curiosidad, fortalece la imaginación y demuestra que aprender también puede ser una aventura llena de descubrimientos.
La experiencia continuó al aire libre. Los pequeños artistas recorrieron el jardín de la Plaza Memorial, junto al Centro Cívico Constitución, para recolectar flores, hojas y ramas que después transformaron en coloridas composiciones artísticas.
Mientras observan texturas, colores y formas, también desarrollan una relación más cercana con la naturaleza, comprendiendo que el cuidado del planeta comienza por conocerlo y valorarlo.
Con el paso de los días, el taller se ha convertido en un espacio donde afloran talentos, crece la confianza y cada creación refleja una mirada única del mundo.
Curso de verano despierta el talento artístico de la niñez
A través de iniciativas como "Pequeños Artistas del Planeta", el Instituto Municipal de Cultura Culiacán reafirma que el arte no solo forma futuros creadores; también inspira niñas y niños más sensibles, curiosos y comprometidos con su entorno.
Porque cuando una infancia aprende a admirar la naturaleza, también comienza a construir un futuro más creativo, consciente y lleno de esperanza.