El reto de las aguas residuales tratadas: Entendiendo la NOM-001-SEMARNAT-2021

En la actualidad, el agua es el recurso más crítico a nivel mundial y cada vez está más presente en conflictos geopolíticos y sociales en general.

Por: Leonel Ernesto Amábilis Sosa

Como es bien sabido en Sinaloa y en todas las regiones agrícolas, la producción de alimentos se establece cada año en función de la disponibilidad del agua.

Sin duda alguna la disponibilidad del agua es crítica, pero es muy común olvidar que el ciclo del agua no termina cuando desaparece por el drenaje. Al contrario, el agua una vez utilizada se convierte en agua residual en donde el factor primordial es la calidad del agua. En México, la gestión de las aguas residuales ha dado un giro histórico con la entrada en vigor de la NOM-001-SEMARNAT-2021 (DOF, 2022). Esta norma no es solo un trámite burocrático; es la actualización de reglas de cumplimiento ambiental, en materia de tratamiento de aguas, que estuvieron estancadas por 25 años y que busca rescatar los ríos, lagos y mares de la degradación ambiental. La gran mayoría de los parámetros se determinan en laboratorios especializados como los de CONAGUA, juntas de agua potable que cuenten con la infraestructura, y en instituciones de educación superior en donde cuenten con carreras de Ingeniería Ambiental con especialidad en aguas (Figura 1).

 ¿Qué son las aguas residuales y por qué nos importan?

Cualquier actividad humana —desde lavarse las manos hasta los procesos industriales más complejos— altera la composición natural del agua. Estas aguas "usadas" contienen una mezcla diversa de contaminantes:

  • Materia orgánica: Restos de comida y desechos fisiológicos que consumen el oxígeno del agua al descomponerse.
  • Nutrientes (nitrógeno y fósforo): En exceso, provocan el crecimiento descontrolado de algas, lo que impide la fotosíntesis en los ecosistemas acuáticos y, por ende, presencia de oxígeno disuelto (proceso llamado eutrofización).
  • Patógenos: Bacterias y virus que transmiten enfermedades.

En México nos regíamos por la misma norma, pero de 1996. Sin embargo, en un cuarto de siglo, la industria cambió, la población creció y la capacidad de detección analítica o química es más sensible. Así, la norma de 1996 ya no era suficiente para proteger la salud pública ni la biodiversidad.

¿Qué cambió?

La NOM-001-SEMARNAT-2021 establece límites mucho más estrictos para los contaminantes que se vierten en cuerpos de agua nacionales. Pero ¿cuáles son los cambios que la comunidad científica ha relacionado con impactos negativos al medio ambiente y que antes no se percibían?

Color y Toxicidad: Más allá de lo que se ve, anteriormente (en la norma de 1996), no se medía qué tan "transparente" o "tóxica" era el agua, solo si tenía ciertos sedimentos. La nueva norma introduce:

Color Verdadero: Es un parámetro de la calidad del agua que permite controlar y regir a las descargas que tiñen los ríos de colores artificiales. Era una descarga muy común, dado que proviene en su mayoría de la industria textil.

Toxicidad Aguda: Se asegura de que el agua vertida no ocasione mortandad a los organismos acuáticos de forma inmediata.

El factor temperatura

Parece inofensivo, pero verter agua caliente en un río puede ser muy perjudicial. La nueva norma ajusta el límite de temperatura a 35°C como máximo. Por ejemplo, un aumento de pocos grados reduce la solubilidad del oxígeno.

Parámetros químicos rigurosos

Se sustituyó la Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO) por la Demanda Química de Oxígeno (DQO). ¿Por qué es importante este tecnicismo? Ambas miden de manera indirecta la cantidad de materia orgánica disuelta.  La DBO, se llama bioquímica precisamente porque una reacción bioquímica mediada por bacterias aerobias es la que nos indica la cantidad de materia orgánica.  Sin embargo, en las últimas dos décadas existe una liberación de material orgánico sintético como fármacos, colorantes y sustancias que repelen tanto el agua como las grasas.  Todos estos compuestos también son materia orgánica, pero que, al no ser degradadas por bacterias, no eran cuantificadas al momento de aplicar la DBO.  Aquí es donde la DQO, al basarse en una reacción química, mide una gama más amplia de contaminantes, incluyendo químicos industriales que las bacterias no pueden degradar fácilmente. En otras palabras, ahora se regula la contaminación de las empresas o industrias (Lacalamita y col. 2024)

El desafío de la implementación

Pasar de la teoría a la práctica no es sencillo. La norma exige que las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) modernicen su infraestructura.

Muchos municipios en México operan con tecnología de los años 90.  Cuando se diseñaron fueron eficientes, el problema es que, con los nuevos estilos de vida y consumismos, liberamos nuevos contaminantes al ambiente para lo que no fueron diseñas dichas PTAR. La actualizada NOM-001-SEMARNAT-2021 obliga a una transición hacia sistemas de tratamiento secundarios (biológicos) y terciarios más eficientes.

Las autoridades han establecido un calendario progresivo. Los municipios e industrias tienen plazos específicos (algunos hasta 2027) para ajustar sus procesos, dependiendo de su carga contaminante. Esto es vital, pues una transición abrupta podría colapsar las finanzas locales, pero una demora eterna seguiría deteriorando los ecosistemas (World bank, 2021).

Figura 2. Vista superficial de una planta de tratamiento de aguas residuales cuya descarga de aguas tratadas es vertida a un arroyo (arriba a la derecha de la imagen).

Impacto en la salud y la economía

¿Por qué debería importarle esto a todos los ciudadanos?

Seguridad alimentaria: Gran parte del agua residual "tratada" es retornada a cauces que son conducidos para el riego agrícola. Si el agua cumple con la nueva norma, reducimos el riesgo de contaminantes que afectan a nuestros vegetales.

Turismo: México depende de sus costas. Controlar los nutrientes (nitrógeno y fósforo) es fundamental para combatir crisis como la del sargazo, alimentada en parte por la contaminación que llega al mar.

Derecho al Agua: El Artículo 4° constitucional establece el derecho a un medio ambiente sano. La NOM-001-SEMARNAT-2021 es la herramienta técnica para hacer cumplir ese derecho. Esto, es uno de los puntos clave de la nueva Ley General de Aguas que tanto ha sonado en los últimos meses.

Conclusión: Hacia una cultura de reúso del agua

La NOM-001-SEMARNAT-2021 marca el inicio de una era donde el agua no se ve como un desecho, sino como un recurso que debe volver a la naturaleza en las mismas condiciones en que se tomó o cuando menos con condiciones que cumplan para otro uso (como limpieza, baños o agricultura).

La ciencia nos hace el llamado: no podemos seguir vertiendo sustancias que afectan nuestros recursos hídricos. La nueva normativa es exigente, técnica y ambiciosa, pero es el precio necesario para garantizar que, en las próximas décadas, visitar un río o una laguna siga siendo una fuente de vida y no de preocupación.

El éxito de esta norma no solo depende del gobierno, sino de la vigilancia ciudadana y la responsabilidad industrial para entender que el tratamiento del agua no es un costo, sino la mejor inversión para el futuro. En Sinaloa, dicho éxito es crucial garantizar la producción de alimentos que tanto caracteriza al estado. Por ello, es importante que los existan futuros ingenieros en materia ambiental y con especialidad en aguas; el futuro los requiere, tanto en demanda laboral como de seguridad ambiental, alimentaria y de salud pública.

Referencias

Diario Oficial de la Federación. (11 de marzo de 2022). NORMA Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021, Que establece los límites permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la nación. Secretaría de Gobernación. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5645374&fecha=11/03/2022

Lacalamita, D., Mongioví, C., & Crini, G. (2024). Chemical oxygen demand and biochemical oxygen demand analysis of discharge waters from laundry industry: monitoring, temporal variability, and biodegradability. Frontiers in Environmental Science, 12, 1387041. https://doi.org/10.3389/fenvs.2024.1387041

World Bank. (2021). Eclipsed: The Quality of Water in Mexico and its Impact on Human Development. World Bank Group. https://www.worldbank.org/en/country/mexico