“El mono Medina”, la Herencia de familia: el oficio de peluquería que pasó de padre a hijos en Costa Rica

Con 34 años de experiencia, este par de hermanos peluqueros de Costa Rica combinan técnicas italianas tradicionales con los cortes modernos que piden sus clientes en la peluquería “El mono Medina”

Por: Erick Valenzuela

En el corazón de la sindicatura de Costa Rica, justo enfrente del edificio sindical, sobre la calle Independencia, hay una peluquería que es mucho más que un negocio: es la historia de dos generaciones de una misma familia con las tijeras en la mano.

Nehemías Moisés Medina González tiene 49 años y, desde hace siete, inició con “El Mono Medina”, su propio negocio junto a su hermano Jorge, después de años de trabajar en una peluquería ubicada en un callejón.

"Yo con tiempo les estuve diciendo que me iba a trasladar para acá, porque era una nueva empresa, yo tenía que jalar clientela", recuerda, y muchos de sus clientes de antaño lo siguieron hasta su nuevo local.

Experiencia de más de tres décadas en el oficio

Nacido en Estación Dimas, pero costarricense de corazón, Nehemías acumula 34 años dedicados al oficio. Y aunque las modas cambian, él lo tiene claro: "Independientemente de las modas que sean, uno tiene que adaptarse al estilo que la persona pide". 

Su oficio, sin embargo, no es solo experiencia acumulada: es herencia. "Nosotros venimos de una familia de peluqueros de abolengo. Mi padre murió a los 71 años y justo unos seis meses antes de morir todavía trabajaba cortando cabello", cuenta con orgullo.

Hoy, junto a Jorge, y la peluquería “El Mono Medina” representan una nueva generación de peluqueros en su familia, y derriban un mito muy común: "Aunque las técnicas de barber shop vienen de Estados Unidos, nuestras técnicas son italianas... usamos la brocha para enjabonar, la típica navaja, máquinas y también tijera".

Un lugar que se han ganado entre la preferencia de la gente

“El Mono Medina” abre todos los días, de lunes a lunes, de 9 de la mañana a 7:30 de la noche. Ahí, muchos clientes llegan, se sientan sin siquiera pedir su corte: "La mayoría ya sabemos, nada más le decimos como siempre y ya se ve uno el estilo".

Compromiso con quienes los siguen eligiendo

Para Nehemías, la verdadera satisfacción no está en el dinero, sino en la lealtad: "Se siente uno muy satisfecho de poder ver que hay clientes que son leales y que les gusta nuestro trabajo, y siempre vamos a estar abiertos a cualquier sugerencia, porque no dejamos de aprender".