Casa del Carmen y estudiantes de enfermería Inesín fortalecen el cuidado a mayores

Con la llegada de nuevos estudiantes de enfermería de Inesín, la Casa del Carmen fortalece su labor de cuidado a 49 personas mayores y 11 sacerdotes, reafirmando que servir también significa aprender, acompañar y construir comunidad.

Por: Jacqueline Sánchez Osuna

Hay lugares donde las paredes guardan más que historias. Guardan recuerdos, conversaciones, aprendizajes y años de vida que merecen ser escuchados.

Uno de esos lugares es la Casa del Carmen, un espacio donde cada día se trabaja con una misión muy clara: acompañar a quienes han recorrido gran parte del camino y ahora merecen vivir una etapa llena de respeto, atención y cariño.

El día de hoy inició una nueva etapa para esta institución con la firma de un convenio de colaboración con la Universidad Inesín, una alianza que permitirá que estudiantes de la licenciatura en Enfermería realicen prácticas clínicas, prácticas profesionales y servicio social dentro de este hogar.

Un convenio en favor de los adultos mayores

Los más beneficiados con la firma de este convenio son los habitante de Casa del Carmen.

Para quienes forman parte de la Casa del Carmen, esta unión representa mucho más que un acuerdo académico. Es sumar manos, conocimientos y voluntades para seguir fortaleciendo una labor que tiene como centro a las personas.

"Qué alegría iniciar una nueva etapa de la mano con Inesín, para compartir mutuamente experiencias", expresó Lupita Victoria, directora operativa de la Casa del Carmen.

Ella sabe que cuidar a los demás requiere compromiso, pero también un gran sentido humano.

"El éxito en nuestra misión de ayudar a las personas mayores depende del deseo de servir y del trabajo en equipo, juntos hacia un mismo objetivo: acompañar la vida", compartió.

Y acompañar la vida, para quienes trabajan ahí, significa estar presentes en una etapa que también tiene mucho valor.

"En esta etapa se guarda la esencia más pura de nuestra humanidad", destacó Lupita.

La importancia del convenio entre Casa del Carmen e Inesín

Con este convenio, los estudiantes de la licenciatura de Enfermería de la Universidad Inesín podrán hacer su servicio social y prácticas profesionales al servicio de los habitantes de Casa del Carmen.

Actualmente, la Casa del Carmen brinda atención a 49 personas mayores y 11 sacerdotes, quienes reciben cuidados, acompañamiento y apoyo de un equipo conformado por diferentes áreas.

En este lugar trabajan enfermeros, personal de rehabilitación, cocina, limpieza, lavandería, psicología, nutrición y otras áreas que hacen posible que cada día funcione como un verdadero hogar.

"Gracias por ayudarnos a transformar este lugar en un verdadero hogar con su dedicación y profesionalismo", expresó Lupita al reconocer la labor de sus colaboradores.

Porque detrás de cada atención hay una persona que escucha, una mano que ayuda y alguien que decide servir.

La institución también cuenta con servicios de rehabilitación física en la clínica GSG para niños, jóvenes y adultos, ampliando su labor de apoyo a la comunidad.

El impacto de los estudiantes en el cuidado de personas mayores

El convenio con Inesín busca que los futuros profesionales de enfermería puedan aprender en un entorno real, pero también que descubran el valor humano detrás de su profesión.

El doctor Héctor Alonso Campos Díaz, representante legal de Inesín, destacó la importancia de formar profesionistas con preparación y sentido ético.

"Queremos poner un granito de arena en esta institución tan noble, que está albergando a tantas personas. Gracias por confiar en Inesín", expresó.

La intención es que los estudiantes no solo aporten sus conocimientos, sino que también vivan una experiencia que los ayude a crecer como profesionales y como personas.

La misión de acompañar la vida en Casa del Carmen

El padre Juan Alejandro Jiménez señaló que este proyecto representa la unión de personas que tienen el mismo propósito de ayudar.

El padre Juan Alejandro Jiménez Fajardo, representante legal de la Casa del Carmen, señaló que este proyecto representa la unión de personas que tienen un mismo propósito: ayudar.

"La caridad, el amor a la sociedad, está aquí realizado", afirmó.

También destacó que esta labor no pertenece únicamente a una institución religiosa, sino que nace de la voluntad de muchas personas que desean aportar.

"Es un centro de filantropía para los demás", comentó.

La Casa del Carmen se mantiene gracias al trabajo conjunto de quienes atienden directamente a los beneficiarios y de quienes, desde diferentes áreas, hacen posible que este espacio siga adelante.

La firma de este convenio representa un paso más en una historia que se escribe todos los días con pequeñas acciones.

La llegada de nuevos estudiantes significa nuevas energías, nuevas ideas y una oportunidad para fortalecer el cuidado de quienes han entregado años de vida y experiencia.

Porque en la Casa del Carmen cada persona tiene una historia que contar y cada día existe una oportunidad para acompañar.

Al final, cuidar a alguien no solo consiste en atender sus necesidades, sino en recordarle que sigue siendo importante, que su vida tiene valor y que nunca se camina solo.