Mayo 2026 confirma que México avanza en seguridad de forma sostenida. Hay estados que llevan meses construyendo resultados reales con estrategias concretas. Pero también hay retos importantes que el país necesita enfrentar para que esa mejora llegue a todos.
De acuerdo con los datos oficiales de mayo de 2026, la tendencia nacional a la baja se mantiene en los delitos de mayor impacto, en la comparación de los últimos 12 meses contra los 12 meses previos:
- Homicidio doloso: -27.1% — promedio diario de 47.96 casos
- Robo de vehículo: -26.1% — promedio diario de 170.94
Estos números no ocurren solos, detrás de cada punto porcentual hay decisiones, inversiones y estrategias que algunos estados llevan años construyendo y que hoy son evidencia de que la seguridad sí puede mejorar de forma sostenida.
Los estados que marcan el camino
De acuerdo a los datos recientes de la plataforma de análisis delictivo "Campeones de Seguridad", durante mayo 2026 en el mismo periodo comparativo, las siguientes entidades se posicionan como las que más han mejorado y las de menor incidencia delictiva durante el siguiente periodo:
Que Tlaxcala aparezca en ambas listas no es casualidad. De acuerdo con el Gobierno del Estado de Tlaxcala, la entidad lleva 41 meses consecutivos con tendencia a la baja en delitos un resultado que, como señaló la gobernadora Lorena Cuéllar, no se construye solo con operativos, sino con "control del territorio, estrategia, coordinación, patrullajes, inteligencia y capacidad operativa."
El modelo Tlaxcala: qué están haciendo diferente
De acuerdo con el último Informe Anual de Incidencia Delictiva 2025 presentado por la gobernadora de Tlaxcala, y el informe de la Secretaría de Seguridad Ciudadana a cargo del titular Alberto Martín Perea Marrufo, los componentes principales de la estrategia de Tlaxcala son:
Participación ciudadana organizada: la red de más de 23,000 Mujeres Tejedoras de Paz colabora en tareas de prevención y comunicación comunitaria en todo el estado.
Coordinación permanente: mesas de trabajo diarias entre los tres órdenes de gobierno para acordar acciones conjuntas y dar seguimiento puntual a los resultados.
Lo que hace relevante este modelo no es solo que funciona en Tlaxcala, es que sus componentes son replicables: tecnología, coordinación, prevención, participación ciudadana y marco legal son estrategias que la mayoría de los estados pueden adoptar y adaptar a su propia realidad.
¿Por qué no denuncia la gente?
La respuesta más frecuente no es el miedo, es la percepción de que no vale la pena porque "El trámite es largo", "Que no va a pasar nada" "Que la autoridad no va a resolver"...y ahí, está el punto central:
- Cuando más ciudadanos confían en las instituciones y se animan a denunciar, el Estado tiene mejor información, diseña mejores políticas y genera mejores resultados — que a su vez generan más confianza. Es un círculo virtuoso que solo puede activarse desde la confianza.
Ahora bien, uno de los delitos que se ha mantenido a la alta es la extorsión con un aumento del +3.7% a nivel nacional, lo cual merece una reflexión específica.
A primera vista parece una señal de alerta, pero también puede ser una señal alentadora: que más personas se están atreviendo a denunciar un delito que históricamente ha tenido uno de los niveles más altos de subregistro, precisamente porque las víctimas temían represalias.
Si ese es el caso, entonces el aumento en el registro oficial podría reflejar un incremento en la confianza ciudadana, no necesariamente en el delito mismo.
Para entender hasta dónde han llegado los avances y hacia dónde hay que seguir trabajando, hay un dato que merece atención: según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, el 93.2% de los delitos ocurridos en México durante 2024 no fueron denunciados ni investigados.
Esto es una oportunidad de mejora enorme. Si los datos con los que trabaja el gobierno representan menos del 10% de lo que realmente ocurre, entonces incluso las mejores estrategias se construyen sobre una imagen incompleta del problema y cerrar esa brecha depende en gran medida de la confianza ciudadana en las instituciones.
Más denuncias significan mejor conocimiento del problema y un mejor mapa del problema permite políticas públicas enfocadas exactamente donde se necesitan.
¿Qué nos toca hacer como ciudadanos?
Ahora bien, los retos que persisten tienen una raíz común que es la necesidad de construir más confianza entre ciudadanos e instituciones. En ese proceso, cada uno de nosotros tiene un papel fundamental
• Denunciar: Usar el 089 para reportar actividad sospechosa, es confidencial y cada reporte contribuye a que las autoridades tengan un mapa más real del delito.
• Informarse con fuentes verificadas: No compartir noticias sin confirmar alimenta el miedo colectivo y distorsiona la percepción de seguridad.
• Participar en espacios comunitarios: Desde juntas vecinales hasta programas de prevención escolar.
El camino hacia una seguridad completa no pasa solo por los gobiernos, se desarrolla cuando más mexicanos decidan que sí vale la pena involucrarse (denunciar, informarse, organizarse y participar).
Ese día, los datos oficiales empezarán a parecerse mucho más a la realidad y las políticas públicas podrán responder con mucha más precisión a lo que realmente vive la gente.