Las calaveritas literarias de Sinaloa

La tradición mexicana trae en las calaveritas la sátira de los personajes públicos y acontecimientos recientes por ocasión del Día de Muertos.

Por: Juan Francisco Sotomayor

La tradición mexicana trae en las calaveritas la sátira de los personajes públicos y acontecimientos recientes por ocasión del Día de Muertos.

Las calaveritas literarias son composiciones poéticas que se usan para satirizar personajes de la vida pública, y forman parte de la tradición mexicana. Se publican sólo en ocasión del Día de Muertos.

En los registros históricos de México la referencia más antigua que pudo recuperarse en hemerotecas data de 1849, publicada en el periódico El Socialista, editado en Guadalajara Jalisco, por el médico italiano José Indalecio.

En México en la época de la Colonia las calaveritas literarias surgieron como burla ante las exageradas ponderaciones y virtudes de los nobles en los epitafios, que durante el Virreinato usaban largos y ostentosos nombres y alabanzas.

Por ocasión del Día de muertos las calaveritas literarias en cada región incluyen personajes y acontecimientos de la época. Te compartimos algunas:

 Rubén Rocha Moya

Rubén Rocha Moya, quiso ser gobernador

Las alianzas de partidos no lo hicieron perdedor.

Fue la parca bien bañada la que le hizo el favor

Después de tomar protesta ahora ríe con pavor.

Quirino Ordaz Coppel

Quirino Ordaz Coppel terminó su gubernatura

La huesuda se lo llevó para darle sabrosura.

En los eventos públicos, Rosy ya no lo regaña

Pues la muerte lo distanció con la embajada de España.

Jesús Estrada Ferreiro

Estrada Ferreiro ha sido un presidente batalloso,

Así le dijo Rocha Moya cuando estaba jubiloso.

A la chimuela se encomendó para repetir la presidencia

Si la bilis no lo mata, los baches serán su decadencia.

Los Tomateros de Culiacán

Los Tomateros de Culiacán tenían gran esperanza

Buenas rachas ya tuvieron con la muerte como alianza.

En esta temporada, la huesuda se ha dormido,

Como no le metieron ganas ya es equipo perdido.

Se dieron la gran vida andando como campeones

Ya bien fríos hoy batean, debajo de los panteones.

Con buen brazo, Sebastián Elizalde era líder de bateo

En el diamante de ultratumba hoy Satán le hace el picheo.

El Buen Fin

El buen fin estaba cerca, con anuncios en las redes

Antes de perpetrar otro engaño, le dijeron no te quedes.

Las ventas ya no se dieron, ni siquiera en los panteones,

Pues sabido es que las calaveras ya no usan ni calzones.

La gente se desbordaba comprando pantallas planas

En el sepulcro las instalaron para ver ofertas vanas.

El engaño terminó para las compras de invierno,

Las ofertas se llevaron para el tianquis del infierno.

Las reuniones en Zoom

Las reuniones en zoom en pandemia fueron tendencia

Para errores y descuidos no sirvió más la advertencia.

La jijurria los haqueó, colando dormidos, insultos y pectorales

Ahora se pelan los dientes en videollamadas sepulcrales.

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