Eco de paz y juego: el mural que fortaleció la convivencia en el Parque Felipe Ángeles de Culiacán
El mural Eco de paz y juego transformó el Parque Felipe Ángeles en un espacio de encuentro comunitario, donde niñas, niños y vecinos fortalecieron la convivencia a través del arte participativo

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El mural Eco de paz y juego transformó el Parque Felipe Ángeles en un espacio de encuentro comunitario, donde niñas, niños y vecinos fortalecieron la convivencia a través del arte participativo.
En el Parque Felipe Ángeles, el arte se convirtió en una herramienta para reunir a la comunidad y fortalecer la convivencia.
A través del proyecto Vamos Pintando, impulsado por Parques Alegres IAP, vecinos de todas las edades participaron junto con la artista Tania Duarte, del Colectivo Amapa, en la creación del mural Eco de paz y juego, una obra construida desde el diálogo y la participación ciudadana. 
Como parte del proceso, se realizó un taller participativo donde habitantes del sector compartieron ideas, historias y elementos que consideraban representativos de su comunidad.
La respuesta fue muy positiva: 26 personas se registraron para participar en esta primera etapa de construcción colectiva. A partir de las propuestas vecinales se desarrolló un diseño que integra elementos relacionados con el deporte, la naturaleza y la cultura de paz.
Entre ellos destacan figuras de niñas y mujeres practicando fútbol y voleibol, reconociendo la participación de las deportistas en la vida del parque. 
Asimismo, el mural incorpora mensajes que invitan a la reflexión y a la convivencia, como “La paz es una decisión diaria”, “Si hay calma en ti hay paz en todo” y “¡Empieza! Lo demás se aprende”.
El mural promueve la convivencia y el arte participativo en la comunidad
Uno de los aspectos más destacados de esta experiencia fue la participación de niñas y niños. Durante los días de trabajo acudieron constantemente al parque para colaborar en distintas etapas de la pintura, convivir con la artista y seguir de cerca la transformación de la barda.
“Me sorprendió mucho la participación de los niños. No se querían separar del mural mientras trabajábamos y siempre estaban dispuestos a ayudar”, compartió Tania Duarte al recordar el proceso creativo.
Con el objetivo de que la comunidad dejara una huella personal en la obra, se incluyeron espacios donde niñas, niños y deportistas del parque pudieron plasmar sus manos y huellas. De esta manera, el mural no solo representa a la comunidad, sino que también fue construido por ella.
La conclusión del proyecto se convirtió en una oportunidad para convivir y celebrar el trabajo realizado. Mariana Báez, integrante del comité del parque, expresó su agradecimiento por la experiencia y destacó la alegría que generó entre las familias:
"Muchas gracias por el excelente trabajo. Los niños estuvieron muy felices de participar y convivir durante esta actividad".
Tania Duarte y vecinos crean un mural que refleja la identidad del Parque Felipe Ángeles
Más allá de la transformación visual del espacio, Eco de paz y juego dejó una huella en la comunidad. El mural fortaleció la convivencia entre vecinos, promovió la participación de la niñez y reafirmó el valor de los espacios públicos como lugares de encuentro, identidad y colaboración.
Historias como la del Parque Felipe Ángeles demuestran que cuando el arte se construye de manera participativa, puede convertirse en un punto de encuentro que inspira a las personas a apropiarse de sus espacios y a seguir construyendo comunidad.






