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Carga aérea en México
Las exportaciones vuelan justo bajo tus pies.
Cuando imaginas un país exportando enormes cantidades de bienes industriales pesados, ¿qué ves?
¿Enormes buques portacontenedores en los muelles de los puertos?
¿Kilómetros de filas de camiones esperando cruzar la frontera?
Pues bien, a medida que la industria manufacturera de México crece gracias al auge del *nearshoring* (relocalización de la producción), el método para exportar estos bienes es muy distinto a lo que probablemente imaginas: reside en los espacios vacíos de los vuelos comerciales, justo debajo de tus pies.
Cuando las aerolíneas comerciales programan vuelos para turistas o ejecutivos de negocios, estos aviones también cuentan con una cantidad fija de espacio en la bodega inferior —conocida como carga en bodega o *belly cargo*— que las empresas pueden comprar para sus mercancías de exportación.
Actualmente, este método invisible está impulsando un cambio importante en las exportaciones mexicanas.
Rodaje, despegue y aterrizaje
A lo largo de 2025, México se enfrentó a disputas comerciales, congestión en la cadena de suministro global y presiones arancelarias internacionales. En consecuencia, el volumen total de carga aérea se contrajo un 2.4 %.
Sin embargo, la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) de México informó que el sector se estabilizó durante el primer trimestre de 2026.
Se transportaron por vía aérea más de 300,000 toneladas métricas de mercancías, un 6.5 % más que en 2025.
Además, casi tres de cada diez toneladas viajan ahora en las bodegas de aviones de pasajeros; una cifra récord que marca una recuperación frente a los mínimos de la pandemia, cuando dicho espacio prácticamente desapareció.
En cuanto a la carga aérea total, los volúmenes nacionales cayeron un 3.6 %, mientras que los internacionales aumentaron un 12.7 %, lo que indica que la recuperación está impulsada por la demanda transfronteriza.

Mapa de árbol (Voronoi) de la carga aérea de México por aerolínea (mayo de 2025 - abril de 2026), que muestra que las bodegas de aviones de pasajeros representan el 29 % y los aviones de carga dedicados el 65 %, con Aeroméxico, FedEx y Air France a la cabeza.
El carrusel de pasajeros y carga
A principios de 2026, las interrupciones relacionadas con las políticas de comercio internacional comenzaron a disminuir, facilitando el envío de piezas industriales y bienes intermedios que estaban retrasados.
Los responsables de logística han estado aprovechando el regreso de los vuelos comerciales internacionales de pasajeros para realizar estos envíos.
Esto ha generado un ciclo altamente eficiente: un gran volumen de pasajeros viajando hacia México, una mayor frecuencia de vuelos y una ampliación de la capacidad de carga en las bodegas de los aviones para exportar productos mexicanos a nivel mundial, sin necesidad de recurrir a aviones de carga exclusivos.
El Grupo Aeroméxico concentra la mayor parte de esta actividad, mientras que aerolíneas extranjeras, como Air France, aprovechan el espacio en bodega para sus vuelos de regreso.
Dos motores adicionales
Las ediciones anteriores de la Copa del Mundo impulsaron un crecimiento del tráfico aéreo de entre el 8 % y el 15 %; Monex prevé que México experimente un aumento de entre el 4 % y el 6 % durante el torneo de 2026, lo que generará ingresos de entre 1,800 y 3,000 millones de dólares.
El mayor flujo de pasajeros también amplía la capacidad de carga en bodega, favoreciendo la exportación de productos electrónicos, autopartes y otros bienes intermedios.
El tráfico de carga se distribuye entre dos centros de operaciones principales: Guadalajara (GDL), que registró un aumento interanual del 27.4 % superando las 50,000 toneladas en abril de 2026, y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que creció un 17.4 % hasta superar las 63,000 toneladas.
El crecimiento del AIFA se ve reforzado por infraestructuras orientadas al transporte de pasajeros, como la conexión ferroviaria suburbana Buenavista-AIFA, que reduce el tiempo de traslado a la Ciudad de México a 50 minutos.
El resultado final es una sinfonía operativa coordinada en toda la cadena logística, impulsada por el volumen de pasajeros y su impacto directo en la capacidad exportadora.
México, uno de los destinos turísticos más populares del mundo, ha resuelto sus problemas de acumulación de inventario.
Resulta que los boletos de avión no solo sirven para llenar los asientos de los estadios, las habitaciones de hotel y los impecables cenotes, sino que también hacen más eficiente el proceso de llevar productos mexicanos a los mercados globales.









