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Yo no soy juez, ni tú tampoco

7 febrero, 2024
Yo no soy juez, ni tú tampoco. Foto: David Monje
Yo no soy juez, ni tú tampoco. Foto: David Monje
Los jueces son los que nombra la ley.
Tú y yo somos simples ciudadanos.
No tenemos por qué estar juzgando a los demás.
 
Ni en tu casa, ni en tu familia, ni con amigos.
Respeta a los otros y te respetarán a ti.
 
Juzgar es creerse más que el otro.
Es decir, yo decidiré si estás bien o mal.
Es un acto soberbio.
 
En las sociedades se nombran jueces para que decidan entre los derechos de las partes en conflicto.
Para que la comunidad tenga paz y funcione.
Para que no haya pleitos, riñas o guerras.
Esos jueces juzgan sobre esos actos para los que son contratados.
No deben juzgar para otros actos.
 
No hay necesidad de juzgar a otros.
Acéptalos como son, tienen sus razones y circunstancias que tú no conoces.
No necesitas estar de acuerdo, puedes estar en desacuerdo y convivir con todos.
 
Además, en la vida tenemos un juez supremo, Dios.
El sí juzga, premia y castiga, en vida y después.
No pretendamos quitarle su función.

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