Ramón López Velarde. Google le rinde homenaje con un doodle; conoce sus poemas
Este 27 de julio Google rinde homenaje con un doodle al poeta mexicano Ramón López Velarde por sus grandes aportes a la literatura.

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Este 27 de julio Google rinde homenaje con un doodle al poeta mexicano Ramón López Velarde por sus grandes aportes a la literatura.
Quién fue Ramón López Velarde
Ramón López Velarde (1888-1921) fue un destacado poeta mexicano, considerado uno de los principales representantes del modernismo y el posmodernismo en la literatura hispanoamericana. Nació el 15 de junio de 1888 en Jerez de García Salinas, Zacatecas, México.
López Velarde estudió derecho en la Ciudad de México, pero su verdadera pasión era la poesía. Su obra poética está marcada por una sensibilidad lírica y un profundo amor por su tierra natal, Zacatecas, a la que dedicó varios de sus poemas. Su estilo poético se caracteriza por un lenguaje exquisito, una rica musicalidad y una evocación poética de la tradición y la vida cotidiana.
Una de sus obras más conocidas es el poema "La Suave Patria", que es considerado un canto a México y su identidad cultural. Otros de sus trabajos destacados incluyen "La Sangre Devota" y "Zacatecas".
Lamentablemente, su carrera literaria fue breve, ya que murió a la temprana edad de 33 años el 19 de junio de 1921, debido a complicaciones de la diabetes. A pesar de su corta vida, su legado poético ha perdurado y ha sido reconocido como una de las figuras más importantes de la poesía mexicana del siglo XX. Su obra ha influido en generaciones posteriores de poetas y escritores mexicanos.
Poemas de Ramón López Velarde
La suave patria
Patria: despiadada, quítame todo,
pero no me quites tu arcano primor;
patria: desnuda estoy para el almogavar
y sin embarga mío te siento mejor.
Nebraska
Tiene casta de yegua la extensión.
Pretende agigantar sus proporciones
la mies, y se suceden a estirones
bosques, pastos y nubes sin mansión.
El resuello del buey amontonado
se pierde a tientas en el esplendor.
A plomo la pupila, el pescador
de las ondas celestes ha pescado.
Un batir de gaviotas en la arena
del aire denso a la región subleva.
Un hombre palidece en la tormenta
y una mujer con perlas en la frente,
borda junto a la lámpara y se eleva
a rasgar el lapislázuli del puente.
Zacatecas
Tras de sí deja el hombre milenios
de luces y de hojarasca planetaria,
y a cada paso hacia la meta estelar
apenas borra el arco de su sombra.
Mira los diez planetas encenizados,
los que tienden la ropa de sus círculos
al alambrado de estrellas
tendido a sus espaldas.
A este humano trajín de artritis y canas,
tu río clásico se torna mi mejor epitafio:
“Nací en el paseo del Mineral;
he vivido entre máquinas y mazamorras;
terminaré mi vida al pie de esta cantera”.






