Independencia con sabor a esperanza: Paloma y su puesto de frutas y verduras en Mazatlán
Del Tianguis de la colonia Flores Magón a la esquina de la Parroquia San José Obrero, Paloma demuestra que el futuro se construye con perseverancia. Desde su emprendimiento la joven busca dar sustento a su hija y continuar creciendo en el comercio


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Hace unos meses Paloma, como todos conocen a Sarahí en el Tianguis de la colonia Flores Magón, decidió “volar” e independizarse como emprendedora después de trabajar más de tres años con su mamá, Belem, en la venta de comida.
La joven, que empezó a conocer el mundo del comercio hace algunos años, estuvo pensando en iniciar su propio negocio desde hace meses, pues su intención es generar ingresos para ella y su hija de 9 años de edad que depende totalmente de ella.
“Traía el sueño de ser independiente de hacer algo por mí misma porque estaba con mi mamá y esto ya lo veía en un futuro, pero no tan cercano, un día me decidí a emprender de la noche a la mañana”, dice emocionada.
Así, tuvo la idea de vender frutas y verduras, pero conseguir un lugar en el Tianguis era una situación complicada, por su cercanía con el mercado, entonces decidió invertir un poco y ofrecer sus productos pasillo por pasillo llevándolos en un carrito. 
“Empecé a ruletear por el tianguis a ser ambulante y andar vendiendo por los pasillos, luego dije hay que buscar un puesto y me puse en la esquina del kínder, pero como tapaba el paso, dije me voy a ir a la esquina de la iglesia”, explica.
Desde hace meses Paloma instala su pequeño puesto todas las mañanas en ese lugar, en la esquina de la Parroquia San José Obrero, a ras de carretera en la avenida Antonio López Sáenz de la colonia Flores Magón.
Emprender en tiempos difíciles
A pesar de la complicada situación que atraviesa la economía en Sinaloa y que se ve reflejada en todos los comercios, la joven pone todo su esfuerzo y su fe en este emprendimiento, que inició con algo de temor, por ser de un giro desconocido hasta entonces.
“La verdad sentí miedo de entrar al tianguis la primera vez porque estaba en la comida y nadie ubicaba que yo anduviera por los pasillos vendiendo, en una semana la perdí el miedo y la siguiente semana hice mío el tianguis”, dice con voz decidida.

El ejemplo de su mamá y su hermana que se dedican también al comercio de comida y ropa en el mismo Tianguis de la Flores Magón es una inspiración diaria para la joven.
El apoyo de ellas también es fundamental para que Paloma pueda salir de casa de madrugada para ir a la yarda a comprar frutas y verduras desde la 1:30 am para instalarse a las 5:00 am en la esquina de la iglesia, mientras su niña aún duerme en casa.
“Mi hermana se queda en la casa con ella, la cambia para la escuela me la trae y yo nada más la cruzo a la hora de entrada y a la salida la espero igual aquí en el puesto”, señala.
Para Paloma estos primeros meses de adaptación no han sido fáciles, dejar el puesto de comida de su mamá para buscar independencia fue un salto de fe. Los primeros días dejaba un rato el puesto para ir a vender verduras con su carrito, hasta que definitivamente se estableció en su puesto. 
De vuela al tianguis con un nuevo emprendimiento
Ahora, espera que inicien las vacaciones de verano en las escuelas para que su sobrino le cuide el puesto mientras que ella recorre el tianguis de nuevo con su carrito pues quiere atraer más clientes a su negocio.
“Pronto voy a andar por los pasillos otra vez, estoy esperando que mi sobrino salga de vacaciones para regresar al tianguis porque la gente me pregunta por qué ya no voy”.
Mientras tanto, los clientes que ya la ubican en su puesto afuera de la iglesia aprovechan las ofertas en frutas y verduras que Paloma procura tener todos los días para que la gente llegue a comprar.
“Traigo huevo, plátano, piñas, melones, cosas que encuentre baratas para la economía de las personas, me adapto al presupuesto de todos, lo que yo encuentre más barato es lo que traigo para ofrecerles también porque ahorita todo está por las nubes, lo que hayo en oferta lo pongo en oferta aquí”.
Paciencia y fe para crecer su negocio
Con entusiasmo la joven comerciante platica en entrevista con Tus Buenas Noticias que su objetivo es crecer su negocio y permanecer en este lugar mucho tiempo, con el permiso de las autoridades municipales. 
“Pago piso al Ayuntamiento, pero soy tolerada, mucha gente ha estado en esta esquina y la han quitado, espero yo poder quedarme porque lo veo como un buen punto, aunque estoy compitiendo contra el mercado, pero hay gente que transita por las orillas y llega y me compra”, dice contenta.
Paloma se ve en un futuro con un emprendimiento estable, que le permita darle sustento a su hija y contribuir a la economía de su hogar en el que habita con su mamá y su hermana.
En sus planes también está comprar un vehículo que le permita mover su mercancía, pues ahora es su mamá quien la ayuda en los traslados.
“Quisiera verme con mi puesto más grande, con más cosas, quisiera ofrecerle al cliente más productos, tener la oportunidad de comprarme algo para mover mi mercancía y establecerme aquí”
Todos los días de las 5:00 am a las 2:00 pm Paloma está al pie del cañón en su puesto, sin importar las inclemencias del clima o la incertidumbre de las ventas, ella sabe que debe persistir para alcanzar las metas que se ha planteado. 
“Estoy de lunes a viernes, no quiero descansar ni un solo día, primero quiero levantar el negocio y luego veremos cuando descanso”, dice convencida.
En medio de una economía que por momentos aprieta, la historia de Paloma muestra que el cambio también se construye desde lo cotidiano: con esfuerzo, adaptación y redes de apoyo.
Su emprendimiento no solo busca ingresos para ella y su hija, sino sostener una oferta que ayuda a quienes transitan por la colonia Flores Magón y encuentran precios accesibles.
El siguiente paso, como sociedad, es acompañar este tipo de iniciativas que permiten que el trabajo de quienes emprenden en su comunidad no se quede en el intento, sino que crezca y permanezca.









