Sol Ochoa, la de la "carpita rosa": Un ejemplo de trabajo diario y emprendimiento en Eldorado
Desde hace más de diez años, María Soledad "Sol" Ochoa atiende su emprendimiento de accesorios y artículos personalizados en Eldorado, donde ha construido una clientela fiel gracias a la constancia, la cercanía y la atención que brinda en cada día


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Durante más de una década, María Soledad Ochoa, mejor conocida como “Sol” Ochoa, ha formado parte del paisaje cotidiano de Eldorado.
Aunque el color de su puesto cambió con el paso de los años, para muchos sigue siendo “la señora de la carpita rosa”, un apodo que nació cuando comenzó a vender sus productos bajo una pequeña carpa de ese color y que permanece en la memoria de sus clientes.

Mas de una década de recorridos diarios
Originaria de Mezquitillo Dos, perteneciente a la sindicatura de Costa Rica, Sol viaja diariamente a Eldorado para atender su negocio de bisutería, joyería de acero y artículos personalizados.
Lo que inició como una idea inspirada por su gusto por los accesorios terminó convirtiéndose en una fuente de trabajo estable y en un proyecto de vida que ha logrado sostener durante más de diez años.
Su proyecto ha dado frutos
A diferencia de gran parte de su familia, dedicada a la venta de comida, Sol decidió emprender en un giro distinto. Con esfuerzo y constancia fue formando una clientela que hoy la busca especialmente por sus cadenas, pulseras y collares personalizados con fotografías y detalles significativos para fechas especiales.
Además de representar el sustento para su hogar, su negocio le ha permitido apoyar a su familia y contribuir a los estudios de su hijo. Sin embargo, para ella uno de los mayores beneficios ha sido el contacto con las personas.

Un negocio que conecta con la gente
A lo largo de los años ha escuchado historias, compartido alegrías y construido amistades con quienes visitan su puesto. Esa cercanía ha convertido su espacio en algo más que un lugar de venta.
Aunque ha enfrentado desafíos como la pandemia y periodos de incertidumbre, Sol nunca perdió la convicción de seguir adelante. Hoy continúa atendiendo con la misma dedicación que la hizo conocida, demostrando que la perseverancia, el trabajo diario y la cercanía con la gente son claves para construir una historia de éxito.




