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Para Ti

Luis Enrique Sánchez Barraza, de 52 años, se ha ganado la vida vendiendo desde que era un niño. Hoy, lo encuentras en la esquina de Hidalgo y Carrasco, en el centro de Culiacán, sentado junto a sus bolsas negras.

Vecino de la colonia Progreso, cada día emprende el viaje hasta el centro para buscar el peso, como él dice, y enfrentarse a la vida con dignidad y esfuerzo. Aunque las cosas no han sido fáciles, mantiene una visión positiva: "Aquí somos más los buenos", comenta con una sonrisa.

Una vida de esfuerzo y dedicación

Cada día Luis Enrique sale de su hogar en la colonia Progreso para vender sus bolsas en el Centro.
Cada día Luis Enrique sale de su hogar en la colonia Progreso para vender sus bolsas en el Centro.

"Desde niño vendía bollitos. Mi madre era la única panadera en la Colonia Hidalgo y yo salía con una bandeja anaranjada. Vendía hasta 180 bollos diarios, de casa en casa, porque las familias eran grandes. Así empecé, a los siete años".

Así recuerda sus inicios Luis Enrique, quien no ha parado de trabajar desde entonces. Bollos, limones, frutas de temporada, hasta periódicos; lo que se podía vender, él lo hacía. Pero la vida le dio un giro inesperado hace poco más de un año.

"Tuve un accidente, me atropelló un señor borracho mientras trabajaba. Me fracturó la rodilla, y aunque le seguí, las consecuencias me alcanzaron. Quedé en huaraches porque el pie se me hincha. Ahora me toca estar más sentado que de pie, pero aquí sigo", dice para Tus Buenas Noticias.


Luis Enrique es ejemplo de superación

A pesar de sus limitaciones físicas, Luis Enrique no se deja vencer. "Camino por ratitos y vengo a sentarme aquí. Ya tenemos un año y tres meses en esta esquina. Aquí he hecho amistades y he visto la generosidad de la gente de Culiacán".

Entre los clientes que buscan una oferta y aquellos que solo pasan de largo, él ha conocido a personas que, al igual que él, viven del esfuerzo diario.

"Viene gente que quiere comprar más barato, pero también hay personas que nos comparten agua, tacos, hasta sueros. Nosotros somos muy bendecidos", reconoce.


Luis Enrique no solo vende bolsas, también comparte. "Aquí, si llega alguien con más necesidad que yo, le compartimos lo que tenemos. Es mejor vender bolsas o lo que sea que andar robando. Eso es muy feo", dice con firmeza.

Y es que, a pesar de las dificultades, Luis Enrique cree que en Culiacán hay más bondad de la que a veces se percibe.

"Hay más los buenos, de verdad. Uno se da cuenta cuando ve el apoyo que hay entre nosotros".


Acompañado de su esposa Rosa María, con quien lleva 21 años de casado, sigue adelante. Todos los días, con la esperanza de vender un poco más, pero siempre agradecido por lo que tiene y reconociendo que a pesar de las dificultades que se presentan en la ciudad, en Culiacán, los buenos somos más.

Preguntas y respuestas
Jacqueline Sánchez Osuna
Jacqueline Sánchez Osuna

Jacqueline Sánchez Osuna. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y periodista sinaloense con 22 años de trayectoria. Desde 2020 forma parte de la primera generación de periodistas en América Latina especializada en Periodismo Constructivo. Su trabajo se centra en el Periodismo de Paz y Proximidad, documentando historias que visibilizan soluciones, fortalecen el tejido social y ponen en el centro a las personas y sus comunidades.

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