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En esta edición hablamos de:

Creatividad y bienestar


DIFIERO… AL CONOCIMIENTO SE LLEGA MEDIANTE EL CUESTIONAMIENTO

CREATIVIDAD Y BIENESTAR, ¿ES MI INSPIRACIÓN O MI VOLUNTAD?

Norma Campos
Por Mario Córdova
@mca.cordova.98

Creatividad y bienestar

Antier estaba comiendo con un grupo de amigos, nos juntamos cada tanto para ponernos al día, recordábamos a uno de ellos que desafortunadamente a causa de una enfermedad falleció hace poco, platicábamos las anécdotas que habíamos vivido con el amigo que ahora falta, y valoramos todo lo que habíamos podido compartir con él. De repente, uno de los de la mesa, que en su actividad profesional es contador, tomó la palabra y explicó que tenía ya casi dos años muy apasionado con una actividad que él siempre había querido hacer y nunca antes encontró cómo, se refería a un pasatiempo, en su caso dedicarse de manera profesional a ser organizador de corridas de toros, y él lo explicó como que un día le llegó un chispazo de creatividad y dijo voy a definir un pueblo chiquito, para empezar, que tenga plaza, y voy a platicarles el plan a varios amigos para que me apoyen; así lo hizo y ahora su chispazo de creatividad que fue el que lo impulsó para comenzar, como él lo define, ha crecido y lo tiene muy apasionado, de hecho su comentario iba encaminado a que buscáramos ese pequeño momento para generar nuevas ideas de realización y tener la oportunidad de apasionarnos con algo. 

Me llamó mucho la atención su idea, y quise investigar.

La creatividad es la capacidad que todos tenemos de generar ideas y conceptos, que pretendan soluciones originales y valiosas sobre un tema específico, todos hemos experimentado en mayor o menor medida alguna vez este proceso mental, de hecho se ha estudiado mucho sobre el pensamiento convergente, que es una construcción cerebral lineal buscando la única solución posible y correcta a un tema en específico, por ejemplo, una suma, 2 más 2 sólo puede ser 4; en cambio, también está el pensamiento divergente que es el proceso que tenemos disponible creativo y no lineal para explorar múltiples alternativas de solución a una situación, y lo podemos aplicar a cualquier tema que no requiera sólo una respuesta correcta.

Sin embargo, de la plática de mi amigo quisiera resaltar mucho más lo que sucedió antes de ese chispazo, lo que pasó antes de hacer un plan y encontrar caminos de realización; quiero darle todo el valor a la Voluntad, ese proceso mediante el cual una persona tiene la capacidad de comprometerse con una acción específica para alcanzar una meta, es valiosísima, porque es el campo fértil donde se puede sembrar mi bienestar a través de conseguir lo que quiero en la medida de mis posibilidades.

Para el gran maestro Enrique Rojas, la Voluntad es "La Joya de la Conducta", para otros autores es el esfuerzo que fundamenta la existencia humana, es un motor vital.

En conclusión, creo que la creatividad tiene un gran valor a la hora de generar ideas, hacer diferente; pero nada puede suceder si primero no trabajo, y entreno, mi Voluntad, para que pasen cosas necesito tener ganas de que me pasen.

Le agradezco a mi amigo que nos haya inspirado esa tarde.

En pocas palabras, Mario opina que:

"La creatividad no siempre nace de la inspiración repentina, sino de la voluntad de hacer algo distinto. Cuando entrenamos nuestra capacidad de comprometernos y actuar, las ideas encuentran un camino real para crecer. El bienestar surge cuando decidimos movernos."



ATISBOS DE CONCIENCIA

¡BUONGIORNO, PRINCIPESSA! LA CREATIVIDAD NO SE LIMITA AL ARTE

Norma Campos
Por Norma Campos
@normacamposmx

¿Recuerdas al protagonista de la película La vida es bella? Para mí, ¡un gran creativo!

En este artículo dedicado a conectar la creatividad con el bienestar, quiero hablar de cómo a veces hemos asociado o definido la creatividad con el arte. ¿Qué pasa con el arte? Es una forma de expresión, es la manera cómo podemos hablar de nosotros sin tener que decirlo con palabras. El artista expresa sus sentimientos y sus ideas a través de sus obras. Pero la creatividad también abarca esa capacidad que todos tenemos de encontrar formas para expresarnos, para resolver problemas con flexibilidad y hasta para encontrarle un sentido a lo que vivimos. 

Es frecuente escuchar, y yo misma lo digo, por ejemplo, que saber poner límites saludables es un arte. O bien, que la asertividad es un arte, o la comunicación es un arte. Así es como hemos considerado al arte, como esa maestría para hacer algo, pero no con perfección, sino con creatividad. Desde mi ámbito de experiencia y desde la trinchera desde donde yo escribo, en el acompañamiento a otros y la resolución de conflictos, la creatividad es muy importante; en ocasiones, permite encontrar soluciones nuevas a situaciones difíciles y, definitivamente, resolver un problema nos reduce el estrés. Además, cuando podemos ser creativos en las formas cómo enfocamos un problema, y lo solucionamos, nos llega una sensación de ser capaces, de empoderamiento, que nos produce bienestar. Con ello elevamos nuestra autoconfianza. Y es que ser creativos es tener un pensamiento divergente, lo que llamamos también pensamiento lateral. Es “salirnos de la caja” para pensar de maneras poco tradicionales o empleadas anteriormente; y este pensamiento nos ayuda a enfocar de otras formas nuestros errores, o a flexibilizar nuestras ideas y pensamientos, incluso a derrumbar creencias limitantes. De cierta manera nos ayuda al bienestar ya que favorece en nosotros una actitud más abierta, menos rígida y más positiva.

Un ejemplo claro es cuando hemos vivido una circunstancia dolorosa y somos capaces de encontrarle un aspecto positivo que nos conduzca a ver el evento con una nueva mirada que promueva mejores sentimientos y motivación. El ahora ya típico y muy empleado referente de la historia de Viktor Frankl en su libro El hombre en busca de sentido, en el que relata cómo su creatividad de pensamiento logró superar las más brutales experiencias de vida en el campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. O bien, la adaptación a estas experiencias en la película La vida es bella, que nos muestra al protagonista con una gran creatividad para transformar las vivencias de su hijo de manera que favorecieran su bienestar. 

Con creatividad podemos organizar mejor nuestra agenda, desarrollar mejores y más eficaces formas de realizar nuestro trabajo, mejores formas de estudiar algo, o formas más originales, y hasta disruptivas, de comunicarnos. Y todo esto nos ayuda a tener una vida más placentera, eficiente, menos agobiante que nos traiga bienestar. Pensar en forma creativa hace que nuestras actividades, nuestro trabajo, sean más interesantes. Solo tenemos que mantenernos en actitud de salirnos de la caja.

En pocas palabras, Norma opina que:

“Todos tenemos la capacidad de ser creativos, aunque no seamos artistas. Basta con salirnos de la caja.” 



CREER PARA VER

TODOS SOMOS CREATIVOS

Norma Campos
Por Kush Espinoza
@kushep

Creatividad y bienestar

Tengo una frase muy grabada en mi mente. El día que mi papá me dijo: “Siempre trata de usar rutas distintas para llegar al destino al que vas.” 

Y lo decía de manera literal. Me decía que cuando fuera al trabajo, cambiara alguna calle. Que la última vuelta la hiciera diferente. Que de regreso a casa hiciera lo mismo. Y que lo repitiera todos los días. No por llegar más rápido, sino por no vivir en automático. Porque cuando haces siempre lo mismo, tu cerebro se acostumbra. Y cuando cambias pequeñas cosas, lo ejercitas. Lo despiertas. Lo vuelves más creativo. 

Puede sonar simple, pero es algo que se me quedó muy marcado y que hasta hoy intento practicar. Cambiar rutas, cambiar hábitos, cambiar el orden de las cosas. No para complicarme la vida, sino para recordarme que puedo elegir salir del modo automático. 

Muchas veces, por el giro al que me dedico (la comunicación, la creatividad, la construcción de marcas), me dicen: “eres muy creativo.” Y lejos de sentirlo como un halago, me deja pensando. Porque creo firmemente que todos somos creativos. La diferencia no está en quién lo es y quién no, sino en quién se permite crear y quién se apaga poco a poco por la rutina. 

La creatividad no es exclusiva del arte, ni de la publicidad, ni del diseño. Un contador puede ser creativo armando una hoja de Excel. Un doctor al encontrar una mejor forma de explicar un diagnóstico. Un papá o una mamá al resolver un problema cotidiano. Todos los días estamos creando decisiones, soluciones, caminos. La creatividad no es una profesión, es una condición humana. 

Y aquí es donde este tema se cruza directamente con el bienestar emocional. Cuando dejamos de crear, cuando todo se vuelve repetición, la mente se estanca. Aparece la ansiedad, el cansancio mental, esa sensación de estar atrapado en un loop. La creatividad, en cambio, nos saca de ahí. Nos conecta con el presente. Nos obliga a pensar diferente, a sentir distinto, a jugar un poco más con la vida. 

No hablo de grandes proyectos ni de obras maestras. Hablo de pequeñas decisiones creativas: escribir, dibujar, cocinar algo nuevo, cambiar una rutina, escuchar música distinta, caminar sin audífonos, anotar ideas sin juzgarlas. Son espacios donde el cerebro descansa de la exigencia y se abre a explorar. 

Crear no es producir algo perfecto. Crear es permitirte experimentar sin expectativas. Y en ese proceso, muchas emociones se acomodan solas. La mente baja el ritmo. El cuerpo se relaja. Aparece claridad. Por eso creo que la creatividad es una herramienta poderosa para el bienestar: no porque solucione todo, sino porque nos recuerda que tenemos opciones. 

Tal vez no todos se dediquen a lo creativo como trabajo, pero todos pueden usar la creatividad como refugio, como válvula de escape, como espacio personal. Porque cuando creas, aunque sea algo pequeño, te sales del piloto automático y vuelves a habitar tu vida con más intención.

Al final, creo que eso es lo que mi papá quería decirme con aquella frase de cambiar rutas. No se trataba del camino, sino de la conciencia. De recordarme que siempre hay más de una forma de llegar. 

Gracias por estar aquí. Te abrazo.

En pocas palabras, Kush opina que:

"La creatividad no es un talento reservado para unos cuantos. Es una herramienta que todos tenemos para salir del automático, procesar emociones y reconectar con nosotros mismos. Cuando te permites crear, también te permites estar mejor."



ATREVERSE A IMAGINAR Y APRENDER

LA CREATIVIDAD COMO PERMISO

Norma Campos
Por Andrea Valenzuela
@avrivas

Creatividad y bienestar

Durante muchos años pensé que no era creativa. En mi mente, la creatividad estaba reservada para quienes pintan, esculpen o hacen arte con las manos. Yo no hacía nada de eso, así que asumí que ese territorio no me pertenecía. Hoy sé que estaba equivocada. No porque de pronto me haya convertido en artista, sino porque entendí algo más profundo: la creatividad no es una habilidad estética, es una actitud frente a la vida.

He descubierto que soy creativa cada vez que busco una alternativa cuando el camino conocido ya no funciona. Cada vez que escribo para entender lo que siento. Cada vez que me permito intentar algo nuevo sin saber exactamente cómo va a salir. La creatividad aparece cuando dejamos de buscar hacerlo “bien” y empezamos a darnos permiso de explorar.

El año pasado fue un punto de quiebre para mí. Estaba emocionalmente agotada y sabía que seguir haciendo lo mismo no me iba a llevar a un lugar distinto. Así que decidí intentar caminos nuevos: terapias alternativas, prácticas que no entendía del todo, experiencias que no podía controlar ni medir. No lo hice buscando una solución mágica, lo hice buscando equilibrio. Y fue justo esa disposición a experimentar, y a equivocarme, lo que me permitió procesar emociones que antes no sabía ni cómo nombrar. En ese mismo espíritu decidí hacer algo que durante años había evitado: tomar clases de canto. Siempre me dijeron que tenía sentimiento, pero no buena voz. Y por mucho tiempo eso bastó para quedarme callada. Hasta que dos profesionales me dijeron algo distinto. Y más allá de si canto bien o no, decidí algo más importante: divertirme, jugar, lanzarme sin expectativa. Usar la voz no para demostrar, sino para sentir. Y eso, también, fue profundamente sanador.

Hoy te escribo desde el aeropuerto, de regreso de mi primer viaje completamente sola, no de trabajo, no de compromiso, a Progreso, donde tomé un curso para aprender kitesurf. Un deporte que no domino, que me sacó de control, que me obligó a caerme, a reírme de mí, a confiar en mi cuerpo y en el viento. Y mientras lo hacía, entendí que la creatividad también vive ahí: en mover el cuerpo de formas nuevas, en aprender desde la torpeza, en permitirnos ser principiantes otra vez.

Ahí confirmé algo que hoy sostengo con mucha claridad: la expresión creativa no siempre se ve como una obra terminada. A veces se ve como movimiento, como voz que se atreve a salir, como viaje en solitario, como cuerpo en el agua aprendiendo a fluir. La creatividad nos ayuda a procesar lo que no cabe en palabras y a encontrar equilibrio emocional donde antes sólo había rigidez.

Incluir creatividad en la rutina no tiene que ser complicado. Puede ser escribir sin corregir, cantar sin buscar perfección, cocinar sin receta, caminar sin rumbo, probar una terapia nueva, mover el cuerpo de una manera distinta. La creatividad se activa cuando dejamos el automático y nos damos permiso de jugar.

Con el tiempo he entendido que el bienestar no siempre llega por el camino más lógico. A veces llega por el camino más inesperado. Y para recorrerlo, necesitamos creatividad, sí, pero sobre todo valentía para hacer algo nuevo.

Si tuviera que dejarte con una sola idea sería esta: la creatividad no es un talento reservado para unos cuantos; es un permiso que nos damos. Y cuando nos lo damos, no sólo creamos cosas nuevas, también nos creamos a nosotros mismos de nuevo.

En pocas palabras, Andrea opina que:

“La expresión creativa no siempre se ve como una obra terminada. A veces se ve como movimiento, como voz que se atreve a salir, como viaje en solitario, como cuerpo en el agua aprendiendo a fluir.”



Juan Méndez
Mario Córdova
Casado, papá de 2 hijos.

Empresario, abogado y filántropo; escritor y conferencista acerca de temas de liderazgo y actitud positiva.
Juan Méndez
Norma Campos

Casada, 4 hijos, 8 nietos.

Terapeuta, diseñadora e instructora de cursos. Conferencista y asesora personal en temas de vida.

Juan Méndez
Kush Espinoza

Lic. en Diseño Industrial.

Esposo y papá de 2 niñas.

Creativo y empresario con más de 20 años de experiencia creando marcas.

Juan Méndez
Andrea Valenzuela

Mamá de Andrés.

Apasionada por la Educación para transformar personas y propulsora de la equidad de género.

5 enero, 2026
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