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Topolobampo, Sinaloa.- La discusión sobre el futuro de la Bahía de Ohuira sumó un nuevo capítulo este martes con la realización de la cuarta mesa de diálogo en torno al proyecto de la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo.
Durante la mesa de diálogo convergieron voces científicas, comunitarias, empresariales y sociales para analizar las condiciones ambientales de este importante sistema lagunar.
De acuerdo con el comunicado difundido por el Gobierno de México, la jornada estuvo centrada en la situación actual de la bahía, así como en los aspectos relacionados con la biodiversidad, el ordenamiento ecológico y los posibles efectos asociados al desarrollo del proyecto industrial.

Ciencia, conservación y propuestas de mitigación
Durante la mesa, especialistas presentaron diversos análisis sobre el estado ambiental de la Bahía de Ohuira y compartieron propuestas orientadas a fortalecer su conservación.
Entre las medidas planteadas destacaron la reforestación de manglares en zonas viables, la implementación de sistemas de exclusión de fauna, programas de repoblamiento pesquero, así como la transición gradual hacia tecnologías de amoniaco azul y posteriormente amoniaco verde.
También se propusieron acciones complementarias como la instalación de torres de enfriamiento y estanques de amortiguamiento, iniciativas que, desde una perspectiva técnica, podrían contribuir a reducir impactos y promover un aprovechamiento más sostenible del ecosistema.
Por su parte, la empresa presentó los programas ambientales que actualmente desarrolla en la Bahía de Ohuira, respaldados por 311 estudios realizados.
Entre ellos destacan acciones de monitoreo de calidad del agua y del aire, conservación y reforestación de manglares, rescate y reubicación de fauna silvestre, seguimiento de especies marinas y programas permanentes de monitoreo de biodiversidad.

Academia y comunidades exponen inquietudes
Académicas participantes señalaron la necesidad de profundizar el análisis sobre diversos aspectos ambientales y científicos vinculados al proyecto.
Entre los temas abordados estuvieron los modelos hidrodinámicos de la bahía, la permanencia del agua en el sistema lagunar, la protección del sitio Ramsar, los posibles impactos sobre pesquerías y biodiversidad, así como la evaluación integral de los efectos acumulativos de los proyectos contemplados para la región.
Asimismo, representantes del pueblo Mayo-Yoreme compartieron la importancia cultural, ambiental y espiritual que la Bahía de Ohuira tiene para sus comunidades.
Durante su intervención enfatizaron la necesidad de que las decisiones públicas integren tanto el conocimiento científico como el conocimiento tradicional de quienes habitan y cuidan el territorio.
Un proceso para construir acuerdos
El Gobierno de México destacó que la cuarta mesa permitió contrastar perspectivas distintas sobre un tema complejo que involucra la protección ambiental, los derechos de las comunidades, el desarrollo económico y la producción agrícola.
En ese contexto, las autoridades señalaron que el proceso de diálogo busca generar condiciones para que todas las voces sean escuchadas, fortaleciendo la confianza entre los distintos actores involucrados y garantizando que las decisiones futuras se sustenten en información técnica, legal y social.
La planta de fertilizantes GPO representa una inversión estimada de 1,800 millones de dólares y registra un avance cercano al 80 por ciento en su construcción.
El proyecto contempla una producción anual de aproximadamente 800 mil toneladas de amoniaco, insumo clave para la fabricación de fertilizantes nitrogenados utilizados en cultivos estratégicos para la seguridad alimentaria y la economía agrícola de México.













