¿Quién es dueño de los cereales Maizoro? La marca mexicana que conquistó a generaciones
Durante décadas, la marca de cereales Maizoro se mantuvo como una de las favoritas de las familias mexicanas. Su historia ha estado marcada por cambios de dueños, de manera que muchos no sabe a quién le pertenece actualmente


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Durante décadas, los cereales Maizoro fueron parte habitual del desayuno de millones de familias mexicanas. Sus cajas coloridas, personajes infantiles y productos diseñados para niños lograron convertir a la marca en una de las más reconocidas del país.
Para muchos, Maizoro evoca recuerdos de la infancia y de una época en la que las marcas nacionales dominaban buena parte de los estantes de supermercados y tiendas de abarrotes. Sin embargo, con el paso de los años la empresa desapareció prácticamente del mercado, dejando una pregunta que todavía despierta curiosidad entre los consumidores: ¿quién es el dueño de Maizoro actualmente?
El origen de Maizoro
La historia de Maizoro comenzó en la década de 1930, cuando la empresa inició operaciones en la Ciudad de México con el objetivo de fabricar cereales y productos derivados de granos para el mercado nacional.
Su planta se ubicó en la zona industrial de Iztapalapa y desde ahí comenzó a producir hojuelas de maíz, avena instantánea y otros alimentos dirigidos principalmente a niños y familias.
Con el crecimiento de las ciudades y la adopción de hábitos de consumo más modernos, la compañía encontró una oportunidad para posicionarse como una alternativa mexicana frente a las marcas extranjeras que comenzaban a llegar al país.

El auge de una marca legendaria
Durante los años setenta y ochenta, Maizoro vivió su etapa más exitosa. La empresa aprovechó el crecimiento de la televisión comercial para lanzar campañas publicitarias que rápidamente conectaron con el público infantil. Sus personajes animados, promociones y regalos coleccionables ayudaron a que la marca se volviera parte de la cultura popular mexicana.
Entre los productos más conocidos de Maizoro se encontraban:
- Choco Avena
- Maíz Tostado
- Avena Frutal
- Chispitas
Además de ofrecer sabores adaptados al gusto de los consumidores mexicanos, la empresa mantenía precios competitivos frente a gigantes internacionales como Kellogg’s y Nestlé.

La compra que cambió el destino de Maizoro
La historia de la marca dio un giro importante en 1992, cuando Maizoro fue adquirida por Gamesa. La operación buscaba fortalecer la distribución de los productos y modernizar los procesos de producción. Sin embargo, apenas dos años después ocurrió un movimiento aún más relevante.
En 1994, Gamesa fue comprada por PepsiCo , uno de los mayores conglomerados de alimentos y bebidas del mundo.
Con esta adquisición, los cereales Maizoro pasaron a formar parte del portafolio de la multinacional estadounidense.

¿Quién es el dueño de Maizoro actualmente?
Actualmente, los derechos comerciales de Maizoro pertenecen a PepsiCo . No obstante, la compañía fue reduciendo gradualmente la presencia de la marca en el mercado mexicano mientras fortalecía otras líneas globales de alimentos y cereales, como las relacionadas con Quaker.
A finales de la década de 2000, Maizoro prácticamente desapareció de los supermercados nacionales y quedó limitada a algunos canales especializados y ventas muy reducidas.
¿Podría regresar Maizoro?
A pesar de su desaparición comercial, Maizoro sigue ocupando un lugar especial en la memoria de muchas personas.
En comunidades de redes sociales todavía es común encontrar publicaciones donde usuarios comparten fotografías de empaques antiguos, comerciales clásicos y recuerdos relacionados con la marca.
Incluso, en años recientes han surgido iniciativas de consumidores que piden el regreso de los cereales Maizoro, aprovechando el creciente interés por productos mexicanos y marcas nostálgicas.
Sin embargo, hasta ahora PepsiCo no ha anunciado planes para relanzar la marca de manera oficial.
Aunque ya no tiene la presencia que la convirtió en una de las favoritas de México, Maizoro sigue siendo recordada como uno de los ejemplos más emblemáticos de una empresa nacional que logró conquistar millones de hogares antes de quedar integrada en una de las corporaciones alimentarias más grandes del planeta.






