IMSS Ley 73: Este es el error a evitar que cometen miles de pensionados
El trámite de pensión en el IMSS bajo la Ley 73 del IMSS implica decisiones clave que pueden impactar el ingreso durante la jubilación, algo que muchos no lo advierten a tiempo; aquí te explicamos cómo evitar este error y cuáles podrían ser sus consecuencias en 2026


¿Quieres resumir esta nota?
El trámite de jubilación ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) representa uno de los momentos financieros más importantes en la vida de millones de trabajadores. Sin embargo, durante el trámite ante el IMSS, existen decisiones cruciales en los que una elección puede cambiar por completo el monto que se recibirá de por vida.
A medida que más mexicanos alcanzan la edad para pensionarse, aumentan también las dudas sobre cuál es la mejor alternativa para asegurar estabilidad económica en la vejez. Entre todos los aspectos que deben revisarse durante el proceso, hay uno que destaca por encima del resto: elección del régimen pensionario.
Al acudir a la subdelegación, los solicitantes reciben una Propuesta de Pensión donde deben elegir el régimen bajo el cual desean pensionarse. Este paso, que puede parecer sencillo, es en realidad uno de los más delicados, ya que implica comparar opciones con características muy distintas.

IMSS: el error con la elección de Ley 73 o Ley 97
Al momento de elegir el régimen bajo el cual pensionarse, muchas personas se enfrentan a cifras que pueden resultar confusas o incluso engañosas si no se analizan a fondo. Y es que el error más común ocurre cuando el trabajador elige pensionarse bajo la Ley 97 debido a que el monto inicial parece más alto.
Esto se debe a que incluye los recursos acumulados en la AFORE. Sin embargo, especialistas en seguridad social advierten que esa percepción puede ser engañosa. A veces, quienes cumplen con los requisitos de la Ley 73 pueden obtener una pensión vitalicia más conveniente si eligen correctamente.
En este régimen se toman en cuenta el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas y el total de semanas acumuladas durante la vida laboral. Esa diferencia en la fórmula de cálculo puede traducirse en una pensión vitalicia más favorable, especialmente para quienes lograron mantener salarios elevados en sus últimos empleos.

Por el contrario, la Ley 97 depende principalmente del ahorro acumulado en la cuenta individual, por lo que el monto disponible está relacionado con las aportaciones realizadas a lo largo de los años y el rendimiento obtenido, lo que puede resultar en pagos menores a largo plazo pese a una percepción inicial más atractiva.
El punto crítico es que, una vez que se firma la Propuesta de Pensión, la decisión es prácticamente irreversible. Esa condición convierte a la decisión en uno de los momentos más importantes de todo el proceso de jubilación. Un error en esta etapa puede representar una diferencia económica considerable durante décadas.
Ante esta situación, expertos recomiendan revisar detenidamente cada opción, comparar escenarios y entender perfectamente cómo se determinará el pago mensual antes de aceptar cualquier propuesta. Eso sí, no todos pueden acceder a la Ley 73, por lo que aquí te compartimos los requisitos.

¿Cuáles son los requisitos de la pensión bajo Ley 73?
Para acceder a una pensión bajo la Ley 73, es necesario cumplir con al menos 500 semanas cotizadas y tener 60 años o más. El porcentaje dependerá de la edad al momento del retiro, siendo mayor si se espera hasta los 65 años. Otro aspecto fundamental es la documentación. Los solicitantes deben presentar:
- Identificación oficial
- Estado de cuenta de la AFORE
- CLABE bancaria
- Resolución de pensión emitida por el IMSS
El trámite inicia en la subdelegación y posteriormente se complementa en la AFORE para la disposición del dinero correspondientes. En caso de no contar con los requisitos, el IMSS puede emitir una negativa de pensión, permitiendo retirar los recursos acumulados en la cuenta individual bajo las condiciones previstas por la legislación vigente.

La decisión entre Ley 73 y Ley 97 no debe tomarse únicamente observando la cifra más alta en una propuesta inicial. Lo verdaderamente importante es entender cuál de los regímenes ofrecerá mejores condiciones económicas a largo plazo. Analizar a detalle la propuesta de pensión y entender cómo se calcula el monto puede marcar la diferencia.






