De interino a héroe cementero: La historia de Joel Huiqui, el sinaloense DT de Cruz Azul
El histórico exdefensor tomó a La Máquina tras nueve partidos sin ganar y hoy tiene al club peleando por la ansiada décima estrella. Por eso, muchas personas desean conocer más sobre el sinaloense que está cerca de hacer historia con la agrupación; aquí te compartimos su trayectoria


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Hace apenas unas semanas, Cruz Azul parecía emocionalmente roto. La Máquina acumulaba nueve partidos sin ganar, el proyecto de Nicolás Larcamón se desmoronaba y la Liguilla comenzaba a escaparse. A ese caos llegó Joel Huiqui, quien está a las puertas de escribir una página histórica en el conjunto cementero y en el futbol mexicano.
Si Cruz Azul logra coronarse en el Clausura 2026, el interino celeste se convertirá en el segundo entrenador que menos tiempo necesitó para ser campeón en Liga MX. El exjugador llegará a siete encuentros dirigidos cuando dispute la serie final ante Pumas. Apenas 32 días después de asumir el cargo, tiene una gran efectividad.
Prueba de lo anterior son las victorias que ha sumado La Máquina ante Necaxa (4-1), así como en ambos partidos de los Cuartos de Final frente al Atlas (3-2 y 1-0) y las Semifinales contra las Chivas (2-2 y 1-2). Esto sorprende por sus orígenes en un ejido de poco más de 2 mil habitantes.

El camino de Joel Huiqui
Joel Huiqui nació el 18 de febrero de 1983 en Los Mochis, Sinaloa, sin embargo, tanto él como el resto de su familia se criaron en el ejido de Ohuira, el cual se encuentra ubicado en el municipio de Ahome en el estado sinaloense, una comunidad que tiene fuertes raíces del pueblo indígena Yoreme-Mayo.
Precisamente, el apellido paterno Huiqui tiene origen mayo de Navojoa, Sonora, de donde provienen sus abuelos y este significa “águila”, aunque algunas interpretaciones lo traducen como “pájaro”. Así, Ohuira no tiene más de 2 mil 300 habitantes, siendo reconocido como un territorio originario de alta relevancia pesquera y ambiental.
Orgulloso de sus raíces, Huiqui desarrolló gran parte de su carrera profesional en Cruz Azul, equipo con el que se convirtió en un referente defensivo gracias a su liderazgo, entrega y regularidad en la cancha. No obstante, también fue pieza clave de clubes como Morelia y participó con la Selección Mexicana en distintas competencias.

Tras retirarse como jugador, Huiqui inició su carrera como director técnico y formador de jóvenes futbolistas, estando todavía vinculado a La Máquina. El cambio de Cruz Azul no fue solo táctico. También fue emocional. Huiqui entendió rápido que el plantel necesitaba recuperar confianza y sentido de pertenencia.
Después de cortar la racha negativa con una goleada 4-1 sobre Necaxa, Huiqui dejó una frase que rápidamente se volvió viral: “La Liguilla no está muertinha”. La frase hizo referencia a la “Muertinha”, aquella acción donde despejó el balón con la mano y quedó tendido sobre el césped intentando evitar la expulsión, una jugada histórica.
Ahora Cruz Azul está a solo dos partidos de conquistar la décima estrella. Hace semanas parecía un equipo eliminado emocionalmente, pero ahora vuelve a sentirse candidato. Huiqui insiste en que el mérito pertenece principalmente a sus jugadores, pero la afición no desacredita el valor que el sinaloense ha aportado.

Joel Huiqui podría hacer historia
A Joel Huiqui únicamente le restan dos duelos más para entrar oficialmente a los libros históricos de la Liga MX, siendo el segundo entrenador en ser campeón en el menor tiempo posible, solo por detrás de Alberto Jorge con Toluca en el Apertura 2002, quien levantó la Copa con solo cuatro encuentros.
Muy cerca aparece el caso de Robert Dante Siboldi con Tigres en el Clausura 2023. El uruguayo asumió el cargo a falta de tres jornadas para terminar la fase regular y necesitó únicamente diez partidos para ser campeón. Otro antecedente reciente es el de Antonio Mohamed con Monterrey en el Apertura 2019.
Ahora Joel Huiqui está a un paso de colocarse junto a todos ellos. Lo que comenzó como un interinato puede terminar convertido en una de las historias más inesperadas en el futbol mexicano, fruto del trabajo de un hombre orgulloso de sus comienzos y con una habilidad táctica innata.







