Síguenos

10 recomendaciones para evitar el abuso verbal infantil

Crear ambientes de comunicación abierta, promover la empatía y validar las emociones de los hijos construye una base sólida en los menores.
15 enero, 2024

Un reciente estudio, publicado en la revista académica Child Abuse & Neglect y revisando 166 trabajos previos, revela que el abuso verbal hacia los menores puede tener consecuencias tan perjudiciales para su desarrollo como los abusos sexuales o físicos. La investigación, encargada por Words Matter, una organización benéfica británica enfocada en mejorar la salud infantil al poner fin al maltrato verbal, aboga por la necesidad de clasificar el abuso verbal infantil como una categoría separada de maltrato.

En la actualidad, el maltrato infantil se divide en cuatro categorías: abuso físico, abuso sexual, abuso emocional (que incluye el abuso verbal) y negligencia. El estudio propone que reconocer el abuso verbal como un subtipo específico facilitaría la implementación de estrategias de prevención y tratamiento más efectivas.

Los investigadores, pertenecientes a la Universidad Wingate de Carolina del Norte y el University College de Londres, sugieren que el maltrato verbal, en comparación con otras formas de maltrato emocional, es más "manifiesto" y merece una atención especial.

La profesora Shanta Dube, autora principal del estudio y directora del Máster en Salud Pública de la Universidad de Wingate, enfatiza la necesidad de reconocer el maltrato verbal infantil como un problema significativo con consecuencias a lo largo de toda la vida. Según el estudio, el abuso verbal de adultos, como padres, profesores y entrenadores, puede tener efectos duraderos que se manifiestan en angustia mental, síntomas de exteriorización y consecuencias para la salud física.

Jessica Bondy, fundadora de Words Matter, destaca la importancia de comprender el impacto real del abuso verbal en la infancia y aboga por un esfuerzo colectivo para erradicar este tipo de maltrato.

El estudio también sugiere un cambio potencial en la prevalencia del abuso infantil, indicando un aumento en el abuso emocional infantil en comparación con una disminución en los casos de abuso físico y sexual, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Los investigadores subrayan la "necesidad de coherencia" en la definición del maltrato verbal infantil para medir adecuadamente su prevalencia e impacto, y proponen intervenciones efectivas. Además, instan a los adultos a evitar gritos, insultos, menosprecios o apodos al hablar con los niños, alentando la reflexión antes de hablar y la reparación de la relación después de expresar algo hiriente.

A su vez, crear un ambiente de comunicación abierta y respetuosa es fundamental. Modelar comportamientos positivos y establecer límites claros de manera constructiva ayuda a desarrollar relaciones saludables. Practicar la gestión del estrés y enseñar técnicas de afrontamiento positivas contribuye a un entorno familiar equilibrado.

Promover la empatía y validar las emociones de los hijos construye una base sólida. Establecer rutinas positivas y momentos de calidad fortalece la conexión familiar. Enseñar habilidades de resolución de conflictos y reconocer las señales de abuso verbal son esenciales para intervenir a tiempo.

Buscar apoyo profesional y participar en programas de desarrollo parental mejora las habilidades de crianza. Fomentar la autoestima, el respeto mutuo yp>Un reciente estudio, publicado en la revista académica Child Abuse & Neglect y revisando 166 trabajos previos, revela que el abuso verbal hacia los menores puede tener consecuencias tan perjudiciales para su desarrollo como los abusos sexuales o físicos. La investigación, encargada por Words Matter, una organización benéfica británica enfocada en mejorar la salud infantil al poner fin al maltrato verbal, aboga por la necesidad de clasificar el abuso verbal infantil como una categoría separada de maltrato.

En la actualidad, el m

Temas de esta nota
Enlaces patrocinados