¿Quieres resumir esta nota?

Para Ti

Guamúchil, Sinaloa.- Este viernes 19 de mayo, se arrancó la construcción de un parque en la colonia Los Laureles, en Salvador Alvarado, con el objetivo de un mejor desarrollo de los niños y las familias de la zona.

Se informó que el parque de Los Laureles, tendrá una inversión aproximada de un millón 450 mil pesos, con recursos provenientes del FAISMUN, dijo el alcalde de Salvador Alvarado, Armando Camacho Aguilar.

Foto: Cortesía

Parque de Los Laureles provocará un mejor desarrollo para los niños de la zona

Armando Camacho Aguilar, manifestó que el otro lado del río ha tenido un rezago histórico en la ejecución de obras que propicien un mejor desarrollo para las familias que ahí habitan, por eso optaron por impulsar este parque que vendrá a beneficiar al esparcimiento y la práctica del deporte de los niños y adolescentes.

Camacho Aguilar, expresó que el proyecto del parque es completo, pues contempla una cancha de usos múltiples, juegos infantiles y cerca perimetral, lo que permitirá atender a los habitantes no solo de Los Laureles, sino de las colonias de los alrededores que no cuentan con este tipo de espacios.

Foto: Cortesía

Por su parte, las madres de familia de la colonia, se manifestaron muy agradecidas con el gobierno municipal porque aseguraron que sus hijos no tenían en donde jugar, señalaron que este tipo de proyectos enfocan a los niños y jóvenes en cosas productivas y los alejan de los vicios.

Lee también: A estar prevenidos en Salvador Alvarado, para evitar caer en manos de los extorsionadores

Preguntas y respuestas
Brenda Camacho
Brenda Camacho

Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Occidente.

He sido editora de los medios de comunicación Chispa.tv y La Gaceta.me.

Tengo experiencia en la creación de contenidos de Tecnología, entretenimiento, empresas, emprendimiento y programas que ofrece el gobierno, además de temas culturales. Me interesan las redes sociales y leer sobre periodismo digital.

Ver más notas de Brenda Camacho →