Test masivos, estrategia neoyorkina para evitar rebrotes Covid-19
Comunicación asertiva, cierre de lugares clave y pruebas médicas ayudan a controlar la crisis sanitaria.


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Comunicación asertiva, cierre de lugares clave y pruebas médicas ayudan a controlar la crisis sanitaria
En el mes de abril, Nueva York fue el epicentro mundial de la pandemia por Coronavirus. Actualmente, países europeos y ciudades en Estados Unidos se enfrentan a rebrotes Covid-19, pero esta ciudad mantiene el virus a raya gracias al buen uso de la ciencia y la práctica de test masivos.
El director del Centro Nacional para la Preparación ante los Desastres de la Universidad de Columbia, Jeffrey Schlegelmilch, señaló que Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut adoptaron un enfoque agresivo-científico para el control de la pandemia.
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Desde que comenzó la pandemia, se ha gestionado una comunicación constante a través de los gobernadores para obtener coherencia en los enfoques y contribuir a una mayor comprensión ciudadana.
Schlegelmilch agregó que la gestión de la pandemia en Nueva York fue un caso de éxito “relativo” ya que se tuvo que adaptar más rápido aún sin conocer el desarrollo del virus en otras áreas de Estados Unidos.
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Como parte de esa adaptación, se prohibió el consumo al interior de bares y restaurantes, lo que facilitó el establecimiento de terrazas.
"En retrospectiva, cerrar escuelas y bloquear la ciudad antes probablemente habría salvado muchas más vidas. Hay todavía algunos desafíos en curso en la ciudad de Nueva York y en otros lugares donde la política comienza a sangrar en la respuesta, pero las bajas tasas de transmisión que estamos viendo en Nueva York son evidencia de ese relativo éxito", expresó.
Actualmente, los niveles de parámetros como hospitalizaciones, pacientes en cuidados intensivos, muertes y tasa de reproducción del virus, se encuentran estables.
Además, se aplican entre 60 mil a 80 mil test para un control diario de la evolución de los contagios y analizar las zonas con mayor incidencia a fin de actuar con rapidez para evitar un descontrol en la transmisión.
De ahí que la reapertura económica dada por el cierre de negocios, oficinas, fue otro pilar de éxito. Al ser lenta y metódica, y estar basada en datos y estadísticas fue clave para alcanzar menores tasas de infección y hospitalización.
No obstante, una segunda oleada es posible que llegue a Nueva York, por lo que los expertos indican que la llegada de personas procedentes de otros estados, que supone el 20% de las infecciones actuales, y la necesidad de intensificar el rastreo positivo, son puntos débiles que podrían cambiar el escenario en esta ciudad.
Con información de Expansión.






