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¿Listo el protector solar para tus vacaciones de verano?

En ocasiones cuidamos muchas cosas, antes y durante nuestras vacaciones, sobre todo el ahorro... Pero, sabías que hay productos en los que no debes escatimar en su adquisición, para cuidar la calidad y buen estado, antes de su uso.

18 julio, 2018
¿Listo el protector solar para tus vacaciones de verano?

¿Se debe utilizar el protector solar del año pasado?

Muchas personas acostumbran a utilizar el producto de protección solar de las vacaciones de un año atrás.

Indispensable en las vacaciones de verano de la mayoría, el protector solar. Y, a pesar que la recomendación de los expertos es su utilización diaria, todo el año; es la temporada de playa y albercas cuando lo consideramos y usamos.

Recomendación de un experto:

"En niños pequeños por el riesgo de quemadura en piel, es sumamente importante evitar la exposición al sol en horarios en que éste se intensifica", comenta el Dr. Varela Castillo>

"Debemos protegernos del sol, por los rayos UV que inducen y aumentan el riesgo a padecer cáncer de piel", agregó.

"Se recomienda la utilización de un factor de protección solar alto de 80 o más y no menor a 50, de uso regular siempre que haya exposición solar en cualquier época del año, sobre todo en la canícula donde aumenta la radiación solar se intensifica.", finalizó.

¿Entonces se debe usar el protector solar del año pasado?

Como sucede con muchas personas, que usamos el protector solar de año en año, entonces la usamos de 2017 a 2018, igual que hicimos en el 2017 pero la comenzamos a usar en el 2016. Pero, ¿se debe?

La respuesta realmente, es NO, aunque es imprecisa. Los protectores solares como muchos productos tienen fecha de caducidad o de preferencia de consumo, y si no la respetamos, éste puede perder propiedades y dejar de ser eficaz.

Lo más común es que su vida útil sea de 12 meses, los cuales cuentan a partir de que el producto se haya abierto.

Podemos comprobar la caducidad mirando el código PAO(pediod after opening), que aparece representado como generalmente como un bote destapado con un número seguido de una M mayúscula, representando dicho número los meses durante los que el fabricante garantiza la seguridad y efectividad del producto.

Este tipo de productos están sometidos a bruscos cambios de temperatura y de humedad, por tal motivo algunos de sus componentes podrían perder propiedades y no encontrarse en condiciones óptimas para su utilización. Aunque parezca estar en buen estado.

Si no ha transcurrido el periodo de consumo preferente, conviene estar atento a otras señales como el olor, color y/o textura.

Los productos cosméticos, dermatológicos o que se aplican en la piel, cuando están caducados o en mal estado, pueden causar reacciones adversas desde una irritación, hasta una infección bacteriana.

¡No olvides que es mejor un producto nuevo y de calidad, que ahorrar un poco y poner en riesgo tu salud y la de tu familia!

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